En lo personal, procuro no reproducir demasiadas noticias, pero cuando leí «misil nuclear en un garaje», no pude resistirme. Recientemente, el escuadrón de bombas del Departamento de Policía de Bellevue respondió a una de las llamadas más extrañas que un especialista puede recibir. Todo comenzó con una consulta del Museo de la Fuerza Aérea en Dayton, Ohio, relacionada con la potencial donación de un residente local. El pequeño inconveniente: se trata de un misil diseñado para disparar ojivas nucleares…
Un poco de historia: la llamada Operación Plumbbob se llevó a cabo entre el 28 de mayo y el 7 de octubre de 1957 en el Sitio de Pruebas de Nevada. Una de las detonaciones más notables fue «John» (19-07-1957), prueba de concepto para el misil MB-1 de la Douglas Aircraft Company, equipado con una ojiva nuclear W25 de 1,7 kilotones. El misil es aire-aire, y surgió como respuesta a la posibilidad de utilizar armamento nuclear con el objetivo de neutralizar escuadrones de aviones enemigos, y sus ataques.
Así es: Durante Plumbbob John, cinco oficiales de la Fuerza Aérea y un camarógrafo se ofrecieron como voluntarios para ubicarse exactamente debajo de la Zona Cero. La prueba fue un éxito, el MB-1 entró en servicio, luego recibió la designación AIR-2 Genie, y permaneció activo hasta su retiro de la Fuerza Aérea en 1985, registrando unas 3.000 unidades fabricadas. Con un fast forward de casi cuarenta años, el Douglas AIR-2 Genie vuelve a ser noticia… pero por la razón menos pensada.
El escuadrón de bombas y el misil nuclear
En la noche del miércoles 31 de enero, el Departamento de Policía de Bellevue recibió una llamada del Museo de la Fuerza Aérea (Dayton, Ohio), en relación con un residente que deseaba donar un artefacto, el cual había pertenecido a su vecino fallecido (quien adquirió el artefacto en una subasta). Al día siguiente, la división de patrullas y el escuadrón de bombas contactaron al residente que habló con el museo, y cuando realizaron una inspección... descubrieron un Douglas AIR-2 Genie en mal estado.
Dos buenas noticias: El misil no tenía una ojiva nuclear, y tampoco guardaba combustible en su interior. La información disponible sugiere que el donante se negó a ser identificado, y expresó gran irritación por la exposición mediática y el reporte del museo, pero cooperó con las autoridades en todo momento. Espero que el misil pueda recibir alguna clase de restauración, y sea exhibido en el museo.
Fuentes: BBC, Policía de Bellevue.