El 17 de septiembre de 2026, el Investigatory Powers Tribunal celebró una audiencia de gestión procesal sobre los recursos separados de Apple y Liberty relacionados con unas notificaciones que el Home Office habría enviado a Apple para acceder a datos cifrados de iCloud. La sesión trató cómo tramitar los casos y la postura del Gobierno británico de no confirmar ni desmentir las notificaciones; no resolvió su legalidad.

La audiencia del tribunal en la disputa por el cifrado de iCloud

Una audiencia de gestión procesal sirve para organizar cómo avanzará un procedimiento. En este caso, el tribunal examinó cómo abordar los recursos de Apple y Liberty y la postura oficial de no confirmar ni desmentir la existencia de las notificaciones.

Apple presentó un nuevo recurso en abril de 2026 contra la segunda notificación, según se ha informado. Su primer recurso había sido desestimado en octubre de 2025 tras un cambio de circunstancias. El nuevo proceso y el de Liberty son acciones separadas; la audiencia del 17 de septiembre no decidió si las notificaciones eran legales.

El 22 de septiembre, Liberty dijo que esperaba una decisión del tribunal sobre si su caso podía avanzar sobre hechos reales en vez de supuestos, dadas las respuestas oficiales. La disputa gira así tanto en torno al acceso a datos cifrados como a la posibilidad de que el procedimiento se desarrolle mientras el Gobierno mantiene esa postura.

Qué se ha contado sobre las notificaciones británicas

Una Technical Capability Notice (TCN) es una orden prevista en el artículo 253 de la ley británica Investigatory Powers Act 2016. Puede exigir cambios técnicos a una empresa y está sujeta a restricciones de secreto.

El Home Office habría enviado a Apple una primera TCN en enero de 2025. Su alcance reportado incluía datos cifrados de iCloud de usuarios de todo el mundo. En octubre de 2025 se habría emitido otra notificación, esta vez centrada en usuarios británicos. El Gobierno del Reino Unido mantiene la postura de no confirmar ni desmentir las notificaciones ni sus términos precisos.

En agosto de 2025, Tulsi Gabbard, entonces directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, afirmó que el Reino Unido había aceptado retirar la exigencia relacionada con el acceso a datos cifrados de ciudadanos estadounidenses. Esa declaración se refería a la demanda original. La segunda notificación, reportada meses después y con un alcance distinto, forma parte de otra etapa de la disputa.

Apple sostiene que nunca ha creado una puerta trasera ni una llave maestra para sus productos o servicios y que no lo hará. La expresión «puerta trasera de iCloud» describe el temor a un acceso excepcional a datos cifrados, pero las notificaciones secretas no equivalen por sí mismas a una constatación pública de que se haya creado ese mecanismo.

Qué cambia para Advanced Data Protection en Reino Unido

Apple indica que los usuarios nuevos de Reino Unido ya no pueden activar Advanced Data Protection (ADP), la función que extiende el cifrado de extremo a extremo a más datos de iCloud. En este tipo de cifrado, el contenido solo puede descifrarse en los dispositivos autorizados para ello.

Sin ADP, Apple cifra de extremo a extremo 15 categorías de iCloud por defecto, entre ellas el Llavero de iCloud y Salud. ADP añade otras diez: copias de seguridad de iCloud, iCloud Drive, Fotos, Notas, Recordatorios, marcadores de Safari, Atajos de Siri, Notas de Voz, pases de Wallet y Freeform. Para los usuarios de Reino Unido que no pueden activar ADP, Apple indica que esas diez categorías reciben Protección de Datos Estándar.

Apple también señala que iMessage y FaceTime siguen cifrados de extremo a extremo en todo el mundo, incluido Reino Unido. Fuera del Reino Unido, ADP sigue disponible; por tanto, la restricción británica no se aplica a España.

La preocupación atribuida a un funcionario de la Casa Blanca

Una advertencia atribuida a un funcionario de seguridad de la Casa Blanca planteó en septiembre de 2026 que otro intento británico de acceder a datos cifrados de iCloud podría utilizarse para rastrear a figuras de la Administración de Donald Trump y a Nigel Farage. La advertencia describía un posible uso, distinto de los asuntos procesales tratados por el tribunal.