La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) comunicó el 30 de septiembre de 2026 que España tenía alrededor de 100.000 accesos a internet por satélite a finales de 2025, frente a algo más de 10.000 a finales de 2022.

Las cifras de accesos en 2022 y 2025

La comparación de la CNMC muestra el crecimiento de las conexiones satelitales en España entre esos dos periodos:

Accesos a internet por satélite en España

PeriodoAccesos
Finales de 2022Algo más de 10.000
Finales de 2025Alrededor de 100.000

El papel de las constelaciones LEO

La CNMC relaciona el crecimiento con nuevas constelaciones en órbita terrestre baja (LEO, por sus siglas en inglés), encabezadas por Starlink, y con la mejora de las prestaciones del servicio. El organismo sitúa casi el 90% de los accesos satelitales en el tramo de 100 a 300 Mbps.

Los satélites LEO orbitan a varios cientos de kilómetros de la Tierra. Los satélites geoestacionarios (GEO) tradicionales se encuentran a unos 36.000 kilómetros. Según la CNMC, la menor altitud de los LEO reduce significativamente la latencia frente a los GEO.

Una conexión complementaria para zonas sin cobertura suficiente

Desembalaje de Starlink Standard y demostración de la instalación de la antena y la configuración del router en un entorno rural

La CNMC describe el internet por satélite como un complemento de las redes terrestres allí donde la fibra o la cobertura móvil no llegan o no ofrecen un servicio adecuado. Además del acceso residencial, estas conexiones se emplean en comunicaciones marítimas y aeronáuticas, servicios para empresas, internet de las cosas (IoT), administraciones públicas y emergencias.

En el ámbito residencial, una instalación en una zona rural es una aplicación concreta de esa conectividad:

Conectividad satélite-móvil durante los incendios de julio de 2026

La CNMC informó de que Starlink, Orange y Telefónica colaboraron por primera vez en España en un servicio de conexión directa entre satélite y dispositivo móvil (D2D) durante incendios que afectaron zonas de Madrid, Ávila y Toledo en julio de 2026. El uso del servicio se produjo tras una autorización de emergencia de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales.