El informe periódico de transacciones de Donald Trump, difundido el 8 de octubre, registra una compra de deuda de SpaceX fechada el 18 de agosto de 2026, por un valor de entre 1.000.001 y 5.000.000 de dólares estadounidenses. Dos días después, la Casa Blanca anunció un memorando sobre el transporte espacial comercial. La operación figura como deuda, no como acciones.

Qué registra la declaración de la OGE

La entrada 517 del informe de la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos (OGE) identifica el instrumento como bonos sénior no garantizados de SpaceX. Son títulos de deuda: quien los compra presta dinero al emisor, en lugar de adquirir una participación accionarial.

El importe aparece en un rango, no como una cifra exacta. La entrada indica una tasa del 5,350 % y vencimiento el 15 de julio de 2031. El informe de la OGE fecha la transacción el 18 de agosto de 2026.

El memorando espacial del 20 de agosto

La Casa Blanca anunció el 20 de agosto de 2026 un memorando sobre el transporte espacial comercial en Estados Unidos. La medida fijó el objetivo de superar los 1.000 lanzamientos y reentradas anuales desde territorio estadounidense para 2030, y ordenó agilizar los permisos y las revisiones medioambientales.

El memorando también dispuso coordinar la planificación de los lugares de lanzamiento y reentrada, los horarios de las instalaciones y la infraestructura. La ficha de la Casa Blanca presentó esas medidas junto con el objetivo para 2030.

Bonos y acciones de SpaceX

La compra registrada corresponde a deuda; las acciones Class A de SpaceX son un instrumento distinto. La empresa indicó que comenzaron a cotizar bajo el símbolo SPCX el 12 de junio de 2026 y que la emisión de su oferta pública inicial se cerró el 15 de junio. Por tanto, sus acciones ya cotizaban públicamente antes de la operación de agosto. SpaceX publicó las fechas de cotización y cierre de la oferta.

La versión de la Casa Blanca sobre la cartera

Al responder sobre la gestión de la cartera de Trump, la Casa Blanca sostuvo que entidades financieras externas la gestionan de forma independiente y que ni Trump ni su familia pueden dirigir las decisiones de inversión.