El 5 de octubre de 2026 quedó desprecintada una demanda colectiva propuesta contra la antigua dirección de Groq por el acuerdo con Nvidia. Sus promotores, Benjamin Serebrin y Joshua Rubin, son antiguos ingenieros y accionistas de Groq. Alegan que la estructura de la operación perjudicó a algunos accionistas. La demanda se presentó el 2 de octubre en el Tribunal de Cancillería de Delaware. NeoTeo ya había informado de la presentación del caso; esta actualización recoge el desprecintado y las acusaciones que se hicieron públicas.

Qué alegan los accionistas sobre el acuerdo

Serebrin y Rubin acusan a la antigua junta de Groq y a Jonathan Ross, ex consejero delegado de la empresa y demandado en el caso, de no haber conseguido las mejores condiciones para todos los accionistas. También alegan que algunos no tuvieron ocasión de votar y que la operación dejó a parte de los accionistas sin valor potencial ligado a las sinergias con Nvidia.

Las acusaciones se refieren a una operación que combinó una licencia de tecnología de Groq con el traslado de empleados a Nvidia. Los demandantes sostienen que el reparto de sus beneficios y las condiciones para los accionistas fueron desfavorables para algunos de ellos.

Cómo se desglosan los 20.000 millones del acuerdo

Entrevista en inglés sobre la estructura económica del acuerdo y los pagos a accionistas

La cifra divulgada de 20.000 millones de dólares se compone de una licencia tecnológica valorada en 17.000 millones y un paquete separado de acciones de Nvidia de 3.000 millones para los ingenieros que se incorporaron a la compañía. Por tanto, la operación no fue una compra de Groq como empresa: Nvidia obtuvo la licencia de la tecnología y contrató a empleados que se trasladaron a la compañía.

Una entrevista en inglés publicada el 13 de febrero de 2026 trató la estructura económica del acuerdo y los pagos a accionistas, antes de que se presentara la demanda.

La respuesta de Groq y el estado del caso

Groq calificó la demanda de infundada y defendió que el acuerdo de licencia aportó un valor excepcional a la empresa, sus inversores y sus empleados. A 8 de octubre de 2026, el fondo del litigio seguía sin resolverse.