El Mundo y Associated Press publicaron el 31 de octubre que la Fuerza Espacial de EE. UU. preveía la reentrada incontrolada del Observatorio Neil Gehrels Swift en torno al 6 de noviembre de 2026. La fecha era una previsión; la misma información calculaba que la mayor parte del observatorio se desintegraría al entrar en la atmósfera.

La previsión sobre la reentrada de Swift

El reportaje de EL PAÍS resume la previsión y la posibilidad de que sobrevivan piezas de wolframio y partes del espejo.

Los informes situaban el océano como destino más probable de los restos que pudieran sobrevivir. También señalaban como posibles zonas partes de África, Australia, India, el Sudeste Asiático, Centroamérica y Sudamérica.

Entre las piezas que podrían resistir la reentrada se mencionaban componentes de wolframio y partes del espejo. Son posibilidades dentro de la previsión, no un inventario de restos recuperados.

Según el relato de la misión de Katalyst, un fallo eléctrico dejó fuera de servicio dos de las tres ruedas de reacción de LINK, que ayudan a orientar la nave. El problema también provocó un giro en varios ejes y una interrupción temporal de las comunicaciones. Los ingenieros recuperaron un control limitado con la rueda restante y propulsores de control de reacción, pero el uso de estos propulsores aceleró el consumo de propelente.

NASA y Katalyst concluyeron que LINK no tenía suficiente propelente para ejecutar con seguridad la captura de Swift y elevar su órbita. La nave llegó a aproximarse a entre 12 y 15 kilómetros, pero las imágenes obtenidas no permitieron distinguir el observatorio.

Tras abandonar el intento de captura, LINK continuó con ejercicios de sistemas y operaciones de proximidad. Katalyst afirma que la nave probó sus tres brazos robóticos y practicó maniobras de agarre. La empresa contabilizó 85 días de operaciones en órbita; LINK reentró en la atmósfera terrestre el 25 de septiembre de 2026.

El trabajo científico de Swift y su apagado

Lanzado el 20 de noviembre de 2004, Swift estudió estallidos de rayos gamma y otros fenómenos astronómicos. Los informes del 31 de octubre le atribuían más de 2.000 estallidos de rayos gamma y alrededor de 1.400 estrellas en explosión, además de observaciones de cometas, asteroides y agujeros negros. También relacionaban su descenso orbital, más rápido de lo esperado, con una intensa actividad solar.

Tras cancelarse el intento de rescate, Swift reanudó las observaciones. A finales de octubre estaba demasiado bajo para observar y sus sistemas fueron apagados.