El mercado global de placas gráficas discretas para PC de sobremesa alcanzó los 12,5 millones de unidades enviadas en el segundo trimestre de 2026. Es el mayor volumen trimestral desde el Q1 de 2022, cuando se registraron 13,38 millones, aunque conviene leer el dato con cuidado: son envíos al canal, no ventas finales a consumidores.

Los envíos de GPU de sobremesa alcanzan 12,5 millones

Las GPU de sobremesa alcanzan 12,5 millones de envíos en el Q2 de 2026

Una placa AIB —siglas de add-in board, es decir, una tarjeta gráfica independiente que se instala en un ordenador— forma parte del mercado de sobremesa medido por Jon Peddie Research. En el Q2 de 2026 entraron en el canal global 12,5 millones de estas placas.

El resultado llama la atención porque llegó en un contexto de precios al alza, costes de memoria crecientes y presión sobre la cadena de suministro. El mismo trimestre registró 14 millones de envíos de CPU de sobremesa y una tasa de integración de AIB del 89% en los equipos de sobremesa.

El volumen crece, pero el comprador no tiene una sola cara

La cifra de 12,5 millones no permite saber cuántas tarjetas terminaron en ordenadores para jugar, estaciones de trabajo, equipos de inteligencia artificial local, sistemas empresariales o máquinas ensambladas por fabricantes. Tampoco equivale a 12,5 millones de compras minoristas.

Esa distinción cambia bastante la lectura. Un envío al canal puede dirigirse a un distribuidor, un integrador de sistemas o un fabricante de equipos antes de llegar a una tienda o a un usuario. Por eso, el trimestre demuestra una demanda sólida en la cadena de suministro, pero no que los jugadores fueran responsables de todo el repunte.

Los datos publicados sí sitúan a NVIDIA como el fabricante dominante del mercado de GPU discretas de sobremesa durante el trimestre, mientras AMD e Intel ocupan posiciones mucho menores. Las cuotas porcentuales comunicadas para cada fabricante son aproximadas y no deben convertirse en asignaciones exactas de unidades.

Más envíos pese a precios al alza

¿Por qué aumentaron los envíos mientras las tarjetas se encarecían? Jon Peddie planteó que algunos compradores pudieron adelantar sus adquisiciones para evitar nuevas subidas. Es una explicación posible del comportamiento observado, no una relación causal demostrada por el volumen de envíos.

La presión descrita alrededor del mercado incluye problemas de memoria, incertidumbre arancelaria y alteraciones relacionadas con conflictos internacionales. Son factores que ayudan a entender el entorno, pero no permiten calcular cuánto del crecimiento corresponde a cada uno ni identificar qué tipo de comprador impulsó el trimestre.

La paradoja es real: los precios más altos no impidieron que el canal recibiera más tarjetas. Pero “más tarjetas enviadas” y “más jugadores comprando” no son sinónimos. La primera afirmación está respaldada por el dato trimestral; la segunda necesitaría conocer el destino y el uso de esas unidades.

El dato no demuestra una escasez general

El trimestre documenta presión sobre la memoria, costes crecientes y problemas de suministro, pero no demuestra una escasez universal de GPU de sobremesa terminadas. De hecho, los envíos de AIB aumentaron hasta 12,5 millones de unidades.

Esto tampoco garantiza que cualquier modelo estuviera disponible al precio deseado en cada país. El volumen es global y pertenece al canal; no describe existencias concretas en tiendas españolas ni sustituye una comprobación de precios minoristas.

Para interpretar una noticia sobre “escasez”, conviene separar tres cosas:

  • Componentes: memoria y otros elementos sometidos a presión.
  • Canal: tarjetas enviadas a distribuidores, integradores y fabricantes.
  • Venta final: unidades compradas por consumidores o empresas en un mercado concreto.

Mezclar esos niveles produce titulares llamativos, pero una imagen bastante borrosa del mercado real.

Gaming, IA local y otros usos

El gaming sigue siendo un uso importante de las GPU de sobremesa, pero no es el único que ayuda a explicar el interés por estas tarjetas. La IA local ha convertido la capacidad de VRAM y la compatibilidad del software en criterios relevantes para algunos compradores, especialmente cuando intentan ejecutar modelos generativos en su propio equipo.

También hay que mantener separadas las categorías. Una GPU de sobremesa no es automáticamente equivalente a su versión para portátil; las tarjetas profesionales para estaciones de trabajo y las aceleradoras de centros de datos pertenecen a segmentos distintos. Que exista demanda en uno de ellos no permite trasladarla sin más a los envíos de AIB de sobremesa.

Para quien esté pensando en montar o actualizar un PC, la conclusión práctica es sencilla: un trimestre fuerte del canal no demuestra que cualquier tarjeta vaya a bajar de precio, ni que comprar ahora sea necesariamente mejor. Conviene valorar el uso concreto, la memoria de vídeo, el software compatible y el precio real del modelo elegido, sin confundir una cifra global de envíos con la situación de una tienda española.

El Q2 de 2026 deja, en definitiva, un mercado de GPU de sobremesa sorprendentemente resistente: 12,5 millones de placas llegaron al canal global, incluso con precios y costes bajo presión. Lo que todavía no permite saber ese récord es quién compró cada tarjeta ni qué uso acabó teniendo.