Las previsiones del 1 de noviembre sitúan la reentrada del Neil Gehrels Swift Observatory en los días siguientes. Space.com informa de que se esperaba en cuestión de días y la Associated Press atribuye a la Fuerza Espacial de EE. UU. un pronóstico para alrededor del viernes. NASA había cerrado las operaciones científicas de Swift tras la última observación, el 20 de octubre, a 171 millas (275 kilómetros) de altitud, según la agencia.
AP atribuye a S. Bradley Cenko, investigador principal de Swift, la previsión de que algunas piezas de wolframio y partes de los espejos podrían sobrevivir a la reentrada.
Por qué Swift dejó de observar
A 171 millas (275 kilómetros) de altura, el arrastre atmosférico impedía que Swift mantuviera sus telescopios orientados de forma estable hacia sus objetivos. La nave entró en modo seguro y el equipo de operaciones de Penn State ordenó el fin de las operaciones, según explicó NASA. La agencia anunció el cierre de la misión el 23 de octubre.
Qué ocurrió con la misión LINK
En agosto, NASA y Katalyst Space Technologies dieron por terminado el plan de capturar Swift y elevar su órbita, sin intentar ninguna de las dos maniobras. LINK continuó con demostraciones tecnológicas, según el archivo de la misión de NASA.
Space.com informó de problemas en el sistema de propulsión y las ruedas de reacción de LINK. Según ese medio, la nave llegó a acercarse a entre 12 y 15 kilómetros (7,5 y 9,3 millas) de Swift sin capturarlo, y reentró por separado el 25 de septiembre de 2026.
El legado científico de Swift
Lanzado el 20 de noviembre de 2004, Swift se diseñó para una misión científica principal de dos años y siguió siendo productivo durante más de diez veces ese plazo. El observatorio detectaba estallidos de rayos gamma, comunicaba su posición a otros observatorios y orientaba sus telescopios para observar el resplandor posterior.
NASA cifra su trabajo en más de 2.000 estallidos de rayos gamma y más de 1.400 supernovas; sus datos contribuyeron a unos 7.000 artículos científicos. La agencia describe su archivo público como una colección de casi 22 años de observaciones, con más de 1,5 millones de imágenes ultravioleta y ópticas y unos 12 terabytes de datos.