The New York Post informó el 27 de octubre de 2026 de que unas notas de una reunión de bienestar de Meta celebrada en marzo de 2023 describían conversaciones sobre cómo desacreditar al psicólogo social Jonathan Haidt. Según ese relato, se habló de influir en la percepción de periodistas y de volver a académicos contra él; la publicación no aclara si Meta llevó esas ideas a la práctica.

Qué describían las notas sobre Haidt

Según The New York Post, las notas atribuían a un directivo identificado como «Curtiss» el objetivo de desacreditar a Haidt. Entre las ideas descritas figuraban centrarse en los medios para convencer a periodistas de que Haidt no era creíble y explorar cómo cuestionar su trabajo entre otros académicos.

La llamada «estrategia de susurros» aludía a la posibilidad de volver a investigadores contra Haidt. Las notas también mencionaban un posible contacto con una persona identificada como «Gellman» para que escribiera una crítica. El relato no permite determinar quién era esa persona ni afirmar que hubiera sido contactada.

Haidt criticó las conversaciones descritas y sostuvo que podían suponer un intento de influir en el proceso científico y en la comunidad académica. Esa valoración es su reacción a la información publicada.

Otros correos sobre bienestar juvenil

Las notas de la reunión sobre Haidt eran distintas de otros dos intercambios internos descritos por The New York Post. En diciembre de 2022, Nick Clegg, entonces responsable de asuntos globales de Meta, escribió que una posible presentación ante las National Academies of Sciences podía suscitar preguntas sobre el diseño de las aplicaciones que la empresa esperaba evitar. El relato no indica que la presentación llegara a celebrarse.

En un correo separado de marzo de 2023, un empleado se quejó de que el equipo jurídico de Meta intentaba bloquear o rediseñar un estudio previsto sobre tendencias socioemocionales juveniles.

El contexto del litigio

Las comunicaciones se conocieron en el marco de un litigio multidistrital federal en California sobre demandas relacionadas con adicción a las redes sociales y daños en internet. Según The New York Post, la jueza Yvonne Gonzalez Rogers nombró a la exjueza Suzanne Segal responsable especial de revisar la clasificación de unos 170.000 documentos de la empresa por el privilegio abogado-cliente. Esa cifra corresponde al alcance de la revisión, no al número de documentos de esta divulgación.