El 17 de octubre, Público informó de que Meta había reconocido fallos técnicos y relacionados con la aplicación de sus políticas que perjudicaron a la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva. El Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenó el 15 de octubre a la empresa garantizar la igualdad de trato entre Lula y Flávio Bolsonaro; Meta negó haber favorecido deliberadamente a un candidato, según Associated Press.
Qué ordenó el TSE a Meta
El TSE ordenó a Meta adoptar medidas inmediatas para asegurar un trato igual a ambas candidaturas antes de la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre. Según AP, la orden abarca prácticas que pudieran crear desequilibrios, como reducir la distribución de contenido político, restringir búsquedas o retirar publicaciones. También exige aplicar criterios idénticos a ambas candidaturas en la herramienta de inteligencia artificial de Meta. El incumplimiento podía acarrear una multa de 500.000 reales brasileños al día.
Los problemas de plataforma que describió Folha
En un reportaje publicado el 16 de octubre, Folha de S.Paulo relató, a partir de mensajes internos, que la cuenta de Instagram de la campaña de Lula no pudo promocionar publicaciones del feed durante casi 24 horas el 9 de octubre. Según el diario, siguieron disponibles la promoción de nuevos dark posts —anuncios que no aparecen en el feed público del perfil— y los impulsos que ya estaban activos.
Folha describió por separado una caída global de datos el 7 de octubre: duró cinco horas, afectó a más de 3.000 cuentas y alteró los recuentos de visualizaciones. El diario también relató que una búsqueda de «Exército do Lula» en WhatsApp devolvía, entre otros resultados, «Canal do Lula», «Tropa do Flávio» y el canal del Partido de los Trabajadores. En Instagram, según el mismo reportaje, se recomendaba el perfil de Flávio Bolsonaro y no aparecía el de Lula ni al buscar su nombre exacto.
El diario informó además de un incidente distinto que afectó a la campaña de Flávio Bolsonaro: el 1 de octubre Meta bloqueó varios de sus anuncios al detectar un supuesto uso de inteligencia artificial. La campaña negó haber utilizado esa tecnología.
Qué dicen los reportes sobre la intención
Meta negó el sesgo político y atribuyó los incidentes a fallos técnicos, medidas contra el fraude o la aplicación de las normas electorales, según AP. Folha señaló que los mensajes internos que revisó describían fallos operativos, pero no incluían una admisión de interferencia deliberada.
Público informó el 17 de octubre de que el juez Marco Aurélio Bellizze consideró que entonces no había pruebas suficientes para concluir que Meta hubiera manipulado deliberadamente la distribución. El TSE exigió garantías de igualdad de trato pese a esa valoración.
Un estudio más amplio sobre anuncios políticos
El 16 de octubre, AP informó de un estudio de un grupo de investigación de la Universidade Federal do Rio de Janeiro que identificó al menos 1.613 anuncios políticos irregulares en Meta entre julio y septiembre. El estudio atribuyó a esos anuncios 171 millones de visualizaciones y unos 2 millones de reales en ingresos.
El estudio abordó el volumen de anuncios políticos irregulares; la denuncia de la campaña de Lula se centró en restricciones a sus cuentas y publicaciones.