Elon Musk prometió el 19 de octubre de 2026, según informó Axios al día siguiente, entregar una acción de SpaceX a cada niño estadounidense durante 2027. La propuesta plantea repartir parte del valor de una empresa; por sí sola, no establece reglas comunes para supervisar la inteligencia artificial.
Tres propuestas para distribuir beneficios
Las iniciativas de Anthropic, Musk y Sam Altman asignan el beneficio de maneras distintas:
| Propuesta | Mecanismo y destinatario o gestor previsto |
| Anthropic | Destinar el 5 % de sus acciones a un nuevo fondo de beneficio público. |
| Elon Musk | Entregar una acción de SpaceX a cada niño estadounidense. |
| Sam Altman | Crear una participación del 5 % del Gobierno de Estados Unidos en OpenAI mediante un fondo soberano de inversión, con los retornos destinados a la población estadounidense. |
Axios informó de que la propuesta de Altman era preliminar y probablemente requeriría la aprobación del Congreso. Las tres ideas no forman un plan conjunto: una asigna acciones a un fondo, otra propone repartirlas directamente y la tercera plantea una participación pública en OpenAI.
El reparto del valor económico y la supervisión de los riesgos de la IA son cuestiones distintas. Para hablar de autogobierno sectorial no basta con que varias empresas adopten medidas propias. Un informe de Stanford de 2024 señala que las prácticas de compañías individuales no constituyen por sí solas una autorregulación de toda la industria.
Qué haría creíble la supervisión
El Atlantic Council plantea cuatro condiciones para que la autorregulación funcione: que las empresas compartan la exposición a los fallos, haya consecuencias, las medidas puedan verificarse y exista un respaldo federal creíble. Sobre el Joint Commitment on Frontier Responsibilities, la organización señala que no identifica sanciones ni concreta quién realizaría las evaluaciones externas.
Brookings detalla otras decisiones necesarias: qué modelos quedan sujetos a las reglas, qué normas y mediciones se aplican, qué información deben divulgar las empresas y qué derechos tienen las personas perjudicadas. También plantea quién elige y financia a los evaluadores, qué preparación necesitan y si pueden retrasar o impedir el lanzamiento de un modelo.
El Gobierno estadounidense también aparece en el debate sobre la supervisión voluntaria. En su artículo del 20 de octubre, Axios informó de que, tras unas revelaciones de Anthropic, la Casa Blanca exigió a las empresas de IA notificar incidentes de seguridad y remediar los daños.