NASA anunció el 23 de octubre de 2026 el fin de la misión científica del telescopio espacial Neil Gehrels Swift Observatory. Su última observación fue el 20 de octubre: por debajo de los 275 kilómetros, el arrastre atmosférico impedía que sus telescopios observaran objetivos de forma estable.

El arrastre atmosférico impidió que Swift siguiera observando

La pérdida de altitud hizo que Swift ya no pudiera mantener observaciones estables. NASA explicó que, por debajo de los 275 kilómetros, el arrastre de la atmósfera interfería con la observación de objetivos astronómicos. El 23 de octubre, la agencia calculó que el observatorio reentraría en la atmósfera durante las semanas siguientes.

Swift se diseñó para detectar estallidos de rayos gamma, comunicar su posición a otros observatorios y apuntar sus propios telescopios hacia ellos antes de que se atenuara su resplandor. S. Bradley Cenko, investigador principal de la misión, indicó que esa secuencia solía llevar alrededor de un minuto.

La misión de LINK consistía en acercarse a Swift, capturarlo con brazos robóticos y elevar su órbita. Katalyst Space Technologies explicó que un fallo del sistema eléctrico dejó inutilizadas dos de las tres ruedas de reacción de LINK, que ayudan a controlar la orientación de una nave. El problema provocó un giro en varios ejes.

Según Katalyst, los propulsores de efecto Hall redujeron la velocidad de giro de 9 a 1,47 grados por segundo. Para controlar la orientación, el equipo también recurrió a los propulsores del sistema de control de reacción. Su uso consumió propelente con rapidez, y NASA y Katalyst concluyeron que LINK no tenía suficiente combustible para capturar a Swift y elevar su órbita con seguridad.

LINK llegó a acercarse a entre 12 y 15 kilómetros de Swift y tomó imágenes que Katalyst describió como no resueltas. La nave reentró el 25 de septiembre de 2026, tras 85 días en órbita, según la empresa. NeoTeo había cubierto el intento de rescate de Swift y la reentrada de LINK.

El archivo público conserva los datos de Swift

El fin de las observaciones no cerró el acceso a los datos científicos. NASA describió el archivo público de Swift como un conjunto de aproximadamente 12 terabytes, con casi 22 años de mediciones de brillo y más de 1,5 millones de imágenes de su telescopio ultravioleta y óptico.

La agencia atribuyó a Swift más de 2.000 estallidos de rayos gamma observados, más de 1.400 supernovas estudiadas y alrededor de 7.000 publicaciones científicas que utilizaron sus datos. La misión, diseñada inicialmente para dos años, fue productiva durante más de diez veces ese periodo.

NASA estudia cómo mantener la respuesta rápida

Swift también estudió disrupciones de agujeros negros, galaxias activas, asteroides y cometas, y realizó un estudio de rayos X de todo el cielo. Su capacidad para localizar un estallido de rayos gamma, avisar a otros observatorios y apuntar sus telescopios en alrededor de un minuto permitía observar fenómenos cuyo resplandor se desvanece pronto.

NASA dijo que explora cómo sostener esa respuesta rápida mediante telescopios espaciales existentes, capacidades comerciales de acceso rápido al espacio y nuevas misiones.