El 25 de septiembre de 2026 se difundió que la producción semanal de Optimus habría pasado de unas pocas decenas durante las pruebas de pequeña escala del segundo trimestre a varios cientos en agosto. Directivos de Tesla tendrían como objetivo superar las 1.000 unidades por semana a finales de año, mientras siguen apareciendo dificultades de montaje y aprendizaje.

La producción de Optimus aumentó entre el segundo trimestre y agosto

Durante las pruebas de pequeña escala del segundo trimestre de 2026, Tesla habría fabricado unas pocas decenas de Optimus por semana. En agosto, el ritmo habría alcanzado varios cientos semanales. Para finales de 2026, la meta atribuida a directivos de Tesla sería una línea automatizada capaz de producir más de 1.000 unidades por semana; la previsión a más largo plazo rondaría las 20.000.

PeriodoProducción semanal comunicada
Segundo trimestre de 2026Unas pocas decenas durante las pruebas de pequeña escala
Agosto de 2026Varios cientos
Finales de 2026Objetivo: más de 1.000

El aumento del volumen convive con retos concretos en las piezas, los sensores y el aprendizaje del robot.

Las manos del Optimus V3 todavía requerirían montaje manual

Las manos y los antebrazos del Optimus V3 tendrían más de 100 componentes pequeños y tornillos que los trabajadores todavía ensamblarían a mano. Además, los útiles de varias estaciones de producción tendrían dificultades para alinear las piezas de manera consistente, lo que generaría retrabajo.

Algunos sensores táctiles de las manos también presentarían problemas de fiabilidad. Para sustituirlos, Tesla tendría previsto incorporar en 2027 un guante sensorizado reemplazable. La producción dependería asimismo de proveedores externos —muchos situados en China— para los motores de las articulaciones y los engranajes de precisión; algunos tendrían dificultades para mantener la calidad al aumentar el volumen.

Aprender tareas nuevas sigue siendo un reto

Optimus tendría problemas para generalizar: es decir, para aplicar lo aprendido a tareas o situaciones que no conoce. Incluso enseñar al robot una tarea básica nueva llevaría varios días, y su comportamiento podría volverse imprevisible ante situaciones desconocidas.

Tesla estaría desarrollando una biblioteca de movimientos básicos que pudiera combinarse para realizar distintas tareas. La empresa acumularía, según las cifras comunicadas, más de 500.000 horas de datos de entrenamiento y aspiraría a duplicar ese total antes de terminar 2026.

El uso en fábricas seguiría centrado en tareas concretas

La mayoría de las unidades se destinaría a pruebas internas, entrenamiento y recopilación de datos. En las fábricas, los robots realizarían tareas específicas en zonas controladas y bajo supervisión; ese uso acotado es el que acompaña al aumento de producción descrito.