El 9 de octubre de 2026, Elizabeth Warren, Chris Van Hollen y Richard Blumenthal anunciaron un informe de 27 páginas sobre los costes locales y los beneficios de los centros de datos de IA. Los senadores sostienen que ninguna de las siete empresas consultadas aportó datos cuantitativos exhaustivos sobre la creación de empleo a tiempo completo en sus instalaciones. El anuncio presenta sus conclusiones sobre empleo, costes de infraestructura, acuerdos de confidencialidad e incentivos fiscales en una investigación descrita como de casi un año.
Qué empresas aparecen en la investigación
El 15 de diciembre de 2025, los tres senadores enviaron cartas para solicitar información a Amazon, Google, Meta, Microsoft, CoreWeave, Digital Realty y Equinix. El comunicado identifica a las siete compañías como destinatarias de la investigación; no presenta una asignación de proyectos concretos a cada una.
Qué datos de empleo reclama el informe
La conclusión de los senadores se refiere a la falta de cifras cuantitativas exhaustivas sobre empleos a tiempo completo, no a una ausencia total de datos laborales. La distinción importa: sin cifras completas resulta más difícil valorar el empleo permanente asociado a los centros y comparar esa contribución con los compromisos económicos que acompañan a los proyectos.
Quién asume el coste de las mejoras eléctricas
Los senadores sostienen que los compromisos empresariales de cubrir el coste energético completo y el coste total del servicio se refieren a infraestructuras que benefician exclusivamente a cada compañía. Esos compromisos no implican necesariamente que las empresas paguen también las mejoras compartidas de la red que exige la demanda de un centro de datos.
En general, según el comunicado, las empresas se opusieron a la fórmula conocida como «but-for»: asignar al promotor el coste íntegro de una mejora que no habría sido necesaria sin el centro de datos. Las compañías defendieron que esos costes se repartieran entre los usuarios de la red eléctrica.
Incentivos fiscales y acuerdos de confidencialidad
Los senadores también señalaron que los promotores seguían solicitando exenciones del impuesto sobre las ventas para chips y otros equipos. El comunicado no cuantifica el beneficio fiscal por empresa.
Sobre la confidencialidad, los senadores indicaron que las cuatro grandes tecnológicas incluidas en ese apartado pedían habitualmente acuerdos de confidencialidad en relaciones comerciales y que algunas reconocieron haberlos solicitado a cargos públicos para limitar el escrutinio. Meta defendió la confidencialidad durante el desarrollo de proyectos propuestos como una forma de mejorar la eficiencia y acelerar el proceso.