Un nuevo tratamiento contra el VIH ha logrado un hito: un paciente británico de 44 años podría ser la primera persona curada de la infección. La estrategia, basada en el fármaco Vorinostat, busca purgar completamente el virus del organismo. Aunque el paciente deberá someterse a vigilancia durante años, estaríamos ante el primer caso documentado de una cura total vía terapia.
El desafío del VIH
El Virus de la Inmunodeficiencia Humana, responsable del SIDA, lleva 35 años poniendo a prueba a los mejores expertos del planeta. Los fármacos antirretrovirales han sido el arma principal, pero no son perfectos: los efectos secundarios, la resistencia viral y el alto costo afectan, o podrían afectar, a los casi 37 millones de infectados en el mundo. Las terapias actuales atacan a las células-T denominadas «activas», pero nada pueden hacer contra las células latentes. La estrategia consiste, en términos sencillos, en dar un «choque» a esas células.
El tratamiento en dos fases
Según un artículo de The Sunday Times, científicos de cinco universidades británicas (Oxford, Cambridge, Imperial College London, University College London y King's College London) desarrollaron el tratamiento con la participación de cincuenta pacientes. El primero en completarlo fue un trabajador social de 44 años residente en Londres, que logró purgar por completo el virus de su cuerpo. Los análisis posteriores no han sido capaces de detectar el virus en la sangre. Si la condición se mantiene con el tiempo, sería el primer paciente curado de VIH mediante terapia. El tratamiento se divide en dos fases: primero, una vacuna ayuda al organismo a identificar las células infectadas; segundo, la droga Vorinostat se encarga de «despertar» a las células latentes, lo que lleva a su posterior destrucción.
Cautela y esperanza
Lógicamente, todos los involucrados recomiendan cautela. Aún se está lejos de poder declarar este proceso como una cura definitiva (falta confirmar los resultados de los participantes restantes), y el paciente en cuestión deberá continuar con la medicación y los análisis durante años. Sin embargo, a diferencia del caso de Timothy Brown, que se curó con un trasplante de células madre, este descubrimiento estaría al alcance de la gran mayoría de los infectados.