El 17 de septiembre de 2026 se conoció que Andrew Tulloch habría dejado Meta para incorporarse a Anthropic antes de completar un año en su segunda etapa en la compañía. El movimiento vuelve a poner el foco en la intensa competencia de las empresas de inteligencia artificial por ingenieros con experiencia en sistemas de gran escala.
Andrew Tulloch habría dejado Meta por Anthropic
Tulloch habría pasado de Meta a Anthropic después de regresar a Meta en 2025 desde Thinking Machines Lab, la empresa de inteligencia artificial que había cofundado. La transición habría llegado antes de que completara un año en su segunda etapa en Meta.
El cambio coloca a Tulloch en uno de los principales rivales de Meta en el desarrollo de inteligencia artificial. No se ha hecho pública una razón confirmada para su salida.
Qué significa la cifra de 1.500 millones de dólares
El paquete de compensación atribuido a Meta se valoró en 1.500 millones de dólares estadounidenses durante seis años. Meta calificó esa cifra de «inexacta y ridícula».
La cantidad corresponde a la valoración publicada de un paquete, no a un pago recibido por Tulloch. Su dimensión ilustra la presión que ejercen las grandes empresas de IA para atraer perfiles muy especializados, aunque la propia Meta disputa el importe.
Thinking Machines Lab, por su parte, habría captado 2.000 millones de dólares estadounidenses en financiación inicial. Esa cifra se refiere a la financiación de la empresa cofundada por Tulloch, no a su compensación personal.
El recorrido de Tulloch antes del cambio
Andrew Tulloch pasó 11 años en Facebook y fue descrito como un ingeniero clave de PyTorch, el marco de código abierto utilizado para desarrollar aplicaciones de aprendizaje automático. Más tarde cofundó Thinking Machines Lab junto con el antiguo director de tecnología de OpenAI.
Meta habría intentado adquirir Thinking Machines Lab antes de tratar de incorporar a Tulloch de forma individual. En 2025, la compañía lo reclutó de nuevo como parte de su estrategia para reforzar sus equipos de inteligencia artificial.
Su trayectoria reúne trabajo en una plataforma tecnológica de gran relevancia, experiencia como fundador y un regreso a una de las mayores empresas del sector. Esa combinación ayuda a entender por qué su movimiento ha recibido tanta atención.
Por qué este movimiento importa para el talento de IA
El caso muestra cómo las empresas de inteligencia artificial buscan profesionales capaces de trabajar tanto en la construcción de modelos como en la infraestructura necesaria para utilizarlos. La experiencia de Tulloch conecta esos dos ámbitos: contribuyó a PyTorch, trabajó en Meta y participó en la creación de una empresa emergente de IA.
Para Meta, la salida habría llegado después de recuperar a Tulloch de Thinking Machines Lab. Para Anthropic, el movimiento supondría incorporar a un ingeniero con experiencia en herramientas y sistemas de inteligencia artificial. Es una muestra concreta de la competencia por especialistas capaces de influir en modelos, productos y centros de datos.
Andrew Charlton, ministro adjunto australiano de Ciencia y Tecnología, ha defendido que Australia tiene una sólida reputación en la formación de profesionales de este campo y ha expresado el deseo de que algunos regresen al país. La trayectoria de Tulloch encaja en esa conversación sobre cómo atraer y retener talento especializado.
El trabajo que asumiría en Anthropic
El ámbito atribuido a Tulloch en Anthropic está relacionado con la eficiencia con la que los clientes acceden a modelos alojados en centros de datos. En términos prácticos, se sitúa en la parte de la cadena que conecta los modelos de IA con las personas y empresas que los utilizan.
La función descrita apunta a mejorar ese acceso, pero no se ha precisado un cargo concreto ni el equipo al que se incorporaría. Anthropic sería así el nuevo destino de un ingeniero cuya carrera combina contribuciones al software de IA, experiencia en Meta y la creación de una compañía especializada.