Anthropic anunció el 15 de octubre de 2026 que había empezado a incorporar a seis empleados de METR (Model Evaluation and Threat Research) para que evaluaran riesgos de sus modelos y sus prácticas de seguridad. El equipo tendría acceso a herramientas y sistemas internos, equipos de la empresa y espacio de oficina, en condiciones similares a las de los grupos de evaluación de riesgos de Anthropic, según el anuncio de la compañía. El 16 de octubre, Anthropic aclaró que también decide si la información entra en las categorías que pueden suprimirse.

En una cobertura anterior de NeoTeo sobre las dudas en torno a METR, el foco estaba en la independencia de los evaluadores. El nuevo acuerdo concreta qué acceso tendrá el equipo y quién controla los límites de publicación.

A qué puede acceder el equipo de METR

Anthropic describió tres niveles de acceso para evaluadores externos. El equipo de seis empleados de METR forma parte del tercero, el de mayor acceso: la compañía dice que sus herramientas y sistemas internos estarán a un nivel similar al de sus propios equipos de evaluación de riesgos. El acceso también incluye equipos de Anthropic y espacio de oficina.

El alcance depende del nivel. En el primero, las investigaciones se limitan a riesgos concretos y Anthropic decide qué acceso concede; en el segundo, los evaluadores reciben más información y pueden publicar sin aprobación previa, con ciertas supresiones. El tercer nivel combina el acceso de tipo empleado con derechos de publicación similares a los del segundo.

NivelAlcance del accesoCondiciones de publicación
UnoInvestigaciones acotadas sobre riesgos; Anthropic decide qué acceso concede.La publicación requiere aprobación de Anthropic.
DosMás información que en el nivel uno.Publicación sin aprobación previa, con posibles supresiones de información; los evaluadores pueden expresar su opinión sobre si estaban justificadas.
Tres (METR)Acceso de tipo empleado; herramientas y sistemas internos en condiciones similares a las de los equipos de evaluación de riesgos de Anthropic.Derechos similares a los del nivel dos.

El equipo integrado es reducido y trabaja bajo acuerdos exigibles. Anthropic afirma que el resto del personal de METR queda aislado de ese trabajo, incluidos los investigadores que colaboran con Anthropic en otros proyectos. Así, el acceso descrito corresponde a ese equipo, no a toda la organización.

Quién decide qué información se suprime

Anthropic dice que no puede vetar las publicaciones de METR, aunque puede exigir que se suprima información incluida en categorías predefinidas. Entre sus ejemplos figuran los datos de clientes, la información protegida por el secreto profesional entre abogado y cliente y los datos sobre la arquitectura de los modelos. En la aclaración del 16 de octubre, la compañía precisó que ella misma decide si la información pertenece a esas categorías. METR, por su parte, puede hacer determinadas declaraciones sobre el nivel de acceso y la información recibida.

La arquitectura de los modelos tiene un tratamiento específico: Anthropic afirma que intentará compartir esa información cuando sea muy relevante para la evaluación, sujeto a una aprobación interna explícita.

Qué hacen los otros evaluadores

Anthropic señaló que SecureBio está revisando el capítulo sobre armas químicas y biológicas de su Informe de Riesgos de agosto de 2026. SecureBio ya había completado y publicado una revisión piloto de un informe anterior.

La compañía también trabaja con Accenture y Faculty para desarrollar una colaboración en evaluación de modelos, pruebas de ataque —red-teaming—, evaluaciones de alineación, pruebas de salvaguardas y desarrollo de capacidades entre las organizaciones. Además, Anthropic dijo que mantenía conversaciones iniciales con otras entidades, entre ellas Hugging Face.

Los criterios de Anthropic para los evaluadores

Anthropic sostiene que quienes evalúen modelos de frontera deben tener experiencia pertinente y suficiente acceso para examinar riesgos, además de libertad para publicar sus observaciones. También plantea que no deberían tener acciones de la empresa evaluada ni depender de ella en términos financieros u operativos. Son los criterios que la compañía propone para los evaluadores externos.