La NASA prevé lanzar Artemis III en 2027 como una misión tripulada en órbita terrestre baja, no como un alunizaje. El cohete Space Launch System (SLS) llevaría a cuatro astronautas en la nave Orion desde el Centro Espacial Kennedy para ensayar operaciones de encuentro y acoplamiento con uno o ambos sistemas comerciales de aterrizaje lunar. La misión debe probar sistemas necesarios para futuros alunizajes, cuyo siguiente paso NASA sitúa en Artemis IV, según la página oficial de Artemis III.
Artemis III será un ensayo tripulado en órbita
Una maniobra de encuentro permite que dos vehículos se aproximen en órbita; el acoplamiento los conecta. Artemis III servirá para ensayar ambas operaciones con Orion y uno o ambos sistemas de aterrizaje humano comerciales.
La secuencia prevista y sus tiempos
La ficha de misión de NASA plantea probar uno o ambos sistemas. El plan operativo que la agencia publicó el 9 de junio de 2026 detalla una secuencia con equipos de Blue Origin y SpaceX: primero despegaría un vehículo precursor de Blue Origin. Después, Orion se acoplaría a una unidad de prueba de la compañía durante unos dos días. Tras separarse, tendría previsto encontrarse con el vehículo de prueba de Starship de SpaceX y dedicar alrededor de un día a las comprobaciones.
NASA estima que la misión duraría unas dos semanas. El tiempo exacto dependería de las operaciones de lanzamiento, encuentro y acoplamiento. Las pruebas previstas abarcan equipos integrados, interfaces, software, propulsión y comunicaciones entre Orion y los vehículos de aterrizaje, según el plan detallado de NASA.
La tripulación asignada
NASA asignó a cuatro astronautas para el vuelo, con funciones definidas: Randy Bresnik será el comandante, Luca Parmitano el piloto, y Andre Douglas y Frank Rubio, especialistas de misión. Bob Hines es el astronauta suplente, según el anuncio de la agencia del 9 de junio de 2026.
Materiales testigo para estudiar la cabina
En una entrevista publicada el 12 de octubre de 2026, Barbara Cohen, científica del proyecto Artemis III, describió otra actividad prevista: exponer durante el vuelo pequeñas piezas limpias de aluminio, teflón y, posiblemente, cerámica al entorno de la cabina de Orion. El experimento busca estudiar cómo la presencia de la tripulación modifica ese entorno y qué efectos podría tener en muestras lunares que futuras misiones lleven de vuelta. Es un plan, no un resultado de vuelo, explicó Cohen en la entrevista con WIRED en Español.
Cohen también habló de lo aprendido en Artemis II sobre cómo preparar a la tripulación para observar y participar en actividades científicas. NeoTeo ya contó la primera entrega de datos de Artemis II.