Ya lo habíamos anticipado a mediados de abril, aunque entonces la información no era del todo oficial. Ayer, durante el primer día de la convención Computex Taipei 2016, Intel puso fin a todas las especulaciones con la presentación del Core i7-6950X, su nuevo procesador insignia perteneciente a la familia Broadwell-E de 14 nanómetros y compatible con el zócalo LGA 2011-3. Se trata del primer chip de diez núcleos destinado al consumo «general», y como ya habíamos calculado, su precio se sitúa en el territorio de los cuatro dígitos.
Computex Taipei 2016
La convención taiwanesa dejó atrás su primera jornada, y como era de esperar, vino cargada de novedades. Sin embargo, los principales actores del hardware tendrán hasta el 4 de junio para presentar sus productos y revelar sus estrategias para la segunda mitad del año. Intel, por supuesto, es uno de esos actores, y decidió mostrar al público uno de sus secretos peor guardados. Entre filtraciones en la página oficial y datos proporcionados por sus socios, llevamos semanas conociendo detalles del Core i7-6950X durante semanas enteras. Con las puertas de Computex abiertas, Intel levantó el embargo, un proceso más simbólico que otra cosa a estas alturas, y liberó a su «pequeño gran monstruo».
Especificaciones
Con solo echar un vistazo a sus especificaciones se entiende el entusiasmo. La familia Xeon ya había superado la barrera de los diez núcleos hace casi dos años, pero es la primera vez que un chip con esa cantidad llega a los sistemas de escritorio. La tecnología Hyper-Threading duplica automáticamente los hilos de procesamiento, aunque será necesario un software muy optimizado para exprimir al máximo semejante nivel de recursos. Los números confirman lo esperado: 3 GHz de frecuencia base, 3,5 GHz en modo Turbo, 25 MB de caché L3, 40 vías PCI Express 3.0 dedicadas y un TDP de 140 vatios. El Core i7-6950X también es compatible con memorias DDR4-2400 en cuatro canales, lo que garantiza un ancho de banda suficiente para casi cualquier aplicación.
Precio y perspectivas
Pero hagamos una pausa. El Intel Core i7-6950X es, potencialmente, el procesador de escritorio más potente que el gigante de Santa Clara haya fabricado, pero quien decida invertir en él hará una «apuesta a futuro» bastante arriesgada, sobre todo porque la alta gama de Intel se diferencia cada vez más de sus chips de consumo masivo. Los primeros benchmarks hablan por sí solos: no hay ningún juego capaz de aprovechar 10 núcleos y 20 hilos, punto. Será decisión de cada desarrollador apostar por la optimización multinúcleo o por un mayor rendimiento con las tarjetas gráficas actuales. En cambio, en entornos con un alto soporte multi-threading —como codificación 4K, compresión, renderizado o ejecución de varias máquinas virtuales—, el 6950X y sus hermanos menores son ideales. En cuanto al precio, la imagen ya lo decía, pero lo repetimos: 1.723 dólares. No estábamos tan lejos de los 1.500 al final...