La NASA dio por terminada la misión científica del Observatorio Neil Gehrels Swift el 23 de octubre de 2026, después de su última observación, realizada el día 20. A menos de 275 kilómetros de altura, el rozamiento de la atmósfera impedía que sus telescopios mantuvieran una orientación estable hacia sus objetivos astronómicos.

Cómo Swift llegó a su última observación

El vídeo de Mom-P Tech explica la misión de Swift y el intento de rescate de LINK; se publicó antes del anuncio del cierre de octubre.

La fase final fue gradual. Según informó Actualidad Aeroespacial, desde diciembre de 2025 los operadores sustituyeron alrededor del 25 % de los objetivos científicos habituales por posiciones destinadas a reducir el rozamiento. En febrero de 2026, esa estrategia se aplicó a todas las observaciones. El medio también informó de una pausa en las observaciones científicas dirigidas desde mediados de febrero hasta finales de agosto.

El intento de rescate con LINK, una nave comercial concebida para capturar Swift y elevar su órbita, no llegó a realizarse. La NASA anunció el 19 de agosto que LINK no capturaría el observatorio. Xataka informó de que el 26 de agosto se reactivaron dos de los tres telescopios de Swift. La última observación tuvo lugar el 20 de octubre, según la NASA.

La respuesta rápida de Swift dejó un archivo público

Swift se diseñó para una misión primaria de dos años y fue productivo durante más de diez veces ese periodo. Lanzado el 20 de noviembre de 2004, el observatorio podía detectar y localizar un estallido de rayos gamma, avisar a otros observatorios y orientar sus telescopios hacia la fuente en aproximadamente un minuto. Un estallido de rayos gamma es una explosión cósmica de gran energía cuya emisión puede desvanecerse rápidamente.

En mayo de 2005, Swift detectó 11 fotones de rayos X del resplandor posterior de GRB 050509B, un estallido que duró 0,03 segundos. La NASA lo identifica como el primer estallido corto de rayos gamma cuyo resplandor posterior fue detectado. A lo largo de la misión, Swift observó más de 2.000 estallidos de rayos gamma y estudió más de 1.400 supernovas. Sus datos contribuyeron a unos 7.000 artículos científicos publicados.

El archivo público reúne casi 22 años de mediciones de brillo, espectros en varias longitudes de onda y más de 1,5 millones de imágenes del Telescopio Ultravioleta/Óptico. El conjunto ocupa aproximadamente 12 terabytes y seguirá disponible para la investigación. La NASA también dijo que explorará cómo aprovechar sus telescopios actuales, capacidades comerciales de respuesta rápida y nuevas misiones para responder a fenómenos cósmicos; mientras tanto, recurrirá a misiones existentes para ayudar a cubrir ese papel.

En su comunicado del 23 de octubre, la NASA preveía que Swift reentrara en la atmósfera durante las semanas siguientes.