A comienzos de febrero conocíamos la noticia de que los procesadores Ryzen sólo tendrán soporte oficial bajo Windows 10. Eso no es más que una prolongación del acuerdo entre Microsoft y los principales fabricantes de hardware, que establece a la última versión de Windows como la única compatible con los chips de séptima generación. Una reciente entrada en la sección de soporte desvela un mensaje de error que los usuarios de Windows 7 y 8.1 probablemente encontrarán en sus equipos con nuevos procesadores al intentar usar Windows Update, y que sugiere un bloqueo general para esas plataformas.

Microsoft planea bloquear actualizaciones en Windows 7 y 8.1 con nuevos procesadores
Kaby Lake

Los usuarios experimentan con versiones anteriores

Con los primeros procesadores Ryzen en el mercado y el descubrimiento de algunos bugs en Windows 10 que afectan su rendimiento, los usuarios no tardaron en llevar a cabo sus propios experimentos instalando versiones previas del sistema operativo. El principal desafío parece ser la correcta configuración del soporte USB (detección de teclados y ratones, reconocimiento de pendrives, etc.), pero desde un punto de vista técnico no es algo imposible de lograr. El canal TechEpiphany en YouTube tiene varias comparaciones de juegos sobre Ryzen en Windows 7 y Windows 10. En todos los casos, la sensación es que Microsoft debe lanzar un par de parches cuanto antes, pero, como ya sabemos bien, sólo llegarán a Windows 10.

Microsoft planea bloquear actualizaciones en Windows 7 y 8.1 con nuevos procesadores
¿Ni siquiera parches de seguridad? Eso no suena bien...

El error 80240037

Si esto necesitaba alguna clase de confirmación extra, lo cierto es que ya la recibimos a través de la entrada KB4012982. El documento presenta información sobre el error «Su PC usa un procesador que no es compatible con esta versión de Windows y no recibirá actualizaciones», que también podrá ser identificado bajo el código 80240037 (error desconocido) en Windows Update. El problema afecta a usuarios de Windows 7 y Windows 8.1 en ordenadores con procesadores Intel de séptima generación (Kaby Lake) en adelante, procesadores AMD Bristol Ridge (Excavator en zócalo AM4) o superiores, y los Qualcomm 8996 (Snapdragon 820-821).

La recomendación de Microsoft

Y la solución es… que no hay solución, o al menos, no la que desea el usuario. El documento simplemente recomienda actualizar esos ordenadores a Windows 10 para recibir soporte completo en Windows Update. Ahora, ese mismo texto no indica ninguna clase de restricción en la descarga manual de hotfixes, a menos que Redmond decida introducir una especie de bloqueo a nivel CPUID. En lo personal, no creo que limitar en forma artificial el acceso a los parches (incluyendo los de seguridad) por un tipo de procesador sea una buena idea. El caso de Windows 8.1 es el más llamativo, ya que todavía se encuentra en soporte mainstream, y seguirá así hasta octubre de 2018.

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