El gigante de Santa Clara dio inicio a la «segunda mitad» de su Intel Developer Forum en San Francisco, y durante el keynote de apertura presentó Project Alloy, su apuesta formal para entrar en el mercado de la realidad virtual. Se trata de un casco «todo en uno» cuyo diseño final será completamente inalámbrico, y que buscará ofrecer al usuario una especie de «fusión» entre la realidad virtual y la realidad aumentada. Si esto recuerda al HoloLens, no es casualidad: ambos tienen algo en común.
Los dolores de la primera generación
Los llamados «dolores de primera generación» de la realidad virtual son bien conocidos. En resumen, los cascos principales tienen un precio casi prohibitivo (sin contar el hardware adicional para el ordenador) y necesitan cables. La idea de una realidad virtual libre e inalámbrica aún está lejos, si tomamos como referencia la calidad visual del Rift y el Vive. Las soluciones inalámbricas actuales dependen de smartphones o SoCs integrados, de sus baterías y de sus sistemas operativos, que, siendo honestos, no han sido optimizados para la realidad virtual (aún). Sin embargo, hay proyectos muy interesantes en camino, y uno llega de la mano de Intel. Durante el keynote de su Developer Forum en San Francisco, el titán de los procesadores anunció Project Alloy, su visión de los cascos «todo en uno».
Un casco «todo en uno»
Cuando Intel habla de «todo en uno», no se refiere solo al hardware (cuyas especificaciones no fueron reveladas), la batería y el software, sino también a todo el sistema de rastreo y detección, encabezado por cámaras con tecnología RealSense. Esto elimina la necesidad de sensores externos y permite utilizar nuestras manos en un entorno virtual con seis grados de libertad, que en esencia representan la famosa «realidad combinada». El único cable conectado al casco servía para transmitir la demostración a la pantalla gigante de la sala, y aunque la versión inicial de Project Alloy será «contenida», no se descarta una edición enlazada a un ordenador que ofrezca gráficos más avanzados.
Open source y colaboración con Microsoft
Intel confirmó que las especificaciones oficiales de Project Alloy y la API de RealSense serán declaradas open source el año entrante, de modo que cualquier fabricante podrá desarrollar productos similares y lanzarlos al mercado por su cuenta. En cuanto al software, Intel ha decidido unir fuerzas con nada menos que Microsoft. El propio Terry Myerson, jefe de la división «Windows y Dispositivos» en Redmond, subió al escenario junto al CEO de Intel, Brian Krzanich, y confirmó que Windows 10 recibirá en 2017 una actualización para habilitar Windows Holographic, el software que hoy controla el HoloLens. El sistema operativo es el mismo (lo que abre la puerta a aplicaciones que funcionen en ambos dispositivos), pero el HoloLens y Project Alloy parten de posiciones diferentes: el primero está más orientado a la realidad aumentada, mientras que Alloy toma como punto de partida los entornos virtuales. ¿Qué tan buena será la mezcla? Lo sabremos el año que viene.