Un estudio publicado el 27 de septiembre de 2026 encontró en perros de la zona de la central nuclear de Chernóbil señales genómicas compatibles con selección direccional. El análisis identificó 1.138 loci candidatos asociados a esa población y 111 regiones con apoyo de varios métodos. Los resultados no determinan qué presión ambiental está relacionada con esas señales ni acreditan una ventaja de supervivencia. (Estudio publicado en Genes)
Qué analizó el estudio
La investigación comparó perros que viven cerca de la central con perros de la ciudad de Chernóbil y otros grupos. La selección direccional ocurre cuando ciertas variantes genéticas se vuelven más comunes en una población a lo largo de generaciones; un análisis genómico puede detectar patrones compatibles con ese proceso, pero no demuestra por sí solo qué rasgo producen las variantes.
El equipo aplicó varios métodos para buscar señales de selección y contrastarlas con explicaciones demográficas, como la deriva genética, es decir, cambios en la frecuencia de variantes que pueden ocurrir por azar. También comparó la población de la central con grupos aislados de las islas Galápagos. Según el estudio, el aislamiento por sí solo no reproduce el patrón observado en los perros de la central.
Muestras y principales resultados
El estudio trabajó con conjuntos de datos distintos: la muestra inicial de genomas completos, la muestra más pequeña usada para los análisis por ubicación y el análisis de loci. No son etapas de una única cuenta de perros; cada cifra corresponde a una parte diferente del trabajo.
| Parte del estudio | Muestra o alcance | Resultado |
| Genomas completos iniciales, muestreados en 2018–2019 | 58 perros de la zona de la central y 48 de la ciudad | 106 perros |
| Análisis por ubicación, tras excluir parientes cercanos y perros agrupados con la otra ubicación | 33 perros de la zona de la central y 30 de la ciudad | 63 perros |
| Análisis OutFLANK | 4.828.448 loci filtrados; incluyó perros de ambas ubicaciones, 22 mestizos y 24 de raza pura | 1.574 loci atípicos en total; 1.138 asignados a la población de la central |
| Regiones con apoyo de varios métodos | Al menos tres enfoques analíticos | 111 regiones que reúnen 1.093 loci atípicos |
Los loci atípicos son posiciones del genoma que destacan frente al patrón general de variación y pueden señalar regiones candidatas a selección. Que varios análisis respalden una región refuerza la señal, pero no convierte cada variante en un rasgo adaptativo comprobado.
Qué sugieren las regiones candidatas
El análisis de vías biológicas relacionó genes próximos a las regiones candidatas con procesos de replicación y reparación del ADN, supervivencia celular y funciones inmunitarias, entre otros. La asociación se calculó para genes situados cerca de esas regiones; el estudio no midió que las variantes alterasen esas funciones en los perros.
Tampoco identificó una causa ambiental concreta. La radiación, los metales pesados, los pesticidas y otros contaminantes forman parte del contexto de la zona, pero el estudio no separa sus posibles efectos. Por tanto, sus resultados no establecen que la radiación causara las señales genéticas ni que los perros hayan adquirido resistencia a ella.
Los autores tampoco midieron un beneficio de supervivencia. Como no disponían de muestras genéticas de perros que vivieran allí en 1986 ni de una serie de muestras que siguiera los cambios a lo largo del tiempo, el análisis describe diferencias entre poblaciones y señales compatibles con selección, no el momento ni el mecanismo que las produjo.