El 28 de septiembre de 2026, Star Catcher comunicó que su prototipo Protostar estaba preparado para viajar en la misión Transporter-18 de SpaceX, cuyo lanzamiento estaba previsto no antes del 1 de octubre. En órbita, la empresa planea que Protostar transmita energía por láser a un cubesat separado que viajará en la misma misión.

Qué medirá la prueba de Protostar

La prueba prevista medirá la potencia que reciba el cubesat mientras aumenta su distancia respecto a Protostar. Star Catcher comparará esas mediciones con sus propios modelos. El cubesat, un pequeño satélite, lleva paneles solares comerciales estándar que actuarían como receptor de la energía transmitida.

La demostración combinaría tres funciones: captar energía, localizar y seguir al cubesat, y transmitirle energía. Star Catcher describe el vuelo como su primera prueba orbital integrada de ese conjunto de tecnologías.

En qué se diferencia de las pruebas anteriores

En una campaña terrestre de 2025, Star Catcher informó de que había entregado más de 1,1 kW de potencia eléctrica a paneles solares comerciales y más de 10 MJ de energía durante la campaña. Los kilovatios expresan potencia; los megajulios, la energía acumulada a lo largo de la prueba.

La empresa también probó en órbita el software para localizar y seguir naves durante la misión Sextant Alpha, a finales de 2025. Ese trabajo abordó el seguimiento; la transmisión de energía a otro satélite forma parte del ensayo previsto para Protostar.

Los retos de operar una red de energía en el espacio

La investigadora Hanieh Fattahi, del Max Planck Institute for the Science of Light, identifica el seguimiento, la gestión del calor, la eficiencia y la operación prolongada en el frío del espacio como retos para que la transmisión de energía espacial resulte viable económicamente.