Los vapers desechables se han convertido en un problema ambiental serio: solo en el Reino Unido se desestiman unos 260 millones de unidades cada año, y la mayoría contienen celdas de litio recargables que siguen funcionando perfectamente tras un solo uso. El canal de Chris Doel en YouTube se dedica precisamente a rescatarlos: extrae sus celdas y, con 130 de ellas, ha construido una batería para e-bikes de 1.500 vatios.
Antes hablamos de la revolución de las baterías DIY en Indonesia, donde el subsidio parcial a las e-bikes y la falta de regulación impulsaron su construcción. Mientras allí se buscan estas baterías por su bajo costo, en otras regiones se desechan celdas perfectamente funcionales, a través de los vapers desechables.
En septiembre de 2023, la BBC publicó una investigación que revela que en el Reino Unido se desechan 5 millones de vapers por semana, lo que equivale a 260 millones al año, y que podría alimentar 1,3 millones de e-bikes. Así que la idea de construir una batería con estas celdas no parece descabellada. Chris Doel en YouTube decidió probarlo.
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Reciclando vapers desechables para fabricar una batería de e-bike
Obviamente, el vídeo comienza con advertencias: las baterías de litio son peligrosas si se manipulan incorrectamente, y los vapers tienen cierto perfil de biorriesgo al haber sido usados por vía oral. El diseño es simple: diez celdas en paralelo, repetidas trece veces y conectadas en serie, para alcanzar un promedio de 48,1 voltios. Son 130 celdas en total, junto con un módulo BMS que garantiza una carga equilibrada y segura.
Procesar 130 vapers no es menor: las esponjas suelen volverse asquerosas con el tiempo y muchas conservan fluido, ya que el fabricante impide aprovechar todo el vaper al omitir un circuito de carga. Las celdas se conocen como 20400 y Chris tuvo que conseguir el datasheet de un vendedor en AliExpress. En condiciones óptimas, la batería de 48 voltios puede acercarse a los 1.500 vatios, pero cada celda requiere una evaluación independiente de voltaje y resistencia interna. Para ello, utilizó testers de baterías.
El límite para los motores de «vehículos a pedal con asistencia eléctrica» en Gran Bretaña es de 250 vatios, pero no está claro que la batería en sí sea ilegal. El soporte que sostiene las celdas es excelente porque permite su expansión, y una demo de cortocircuito nos recuerda tener cuidado. La batería alcanza una autonomía de 33 kilómetros. Chris invirtió unas 60 libras en materiales, pero al recuperar las celdas ahorró más de 200 libras.
Fuente: Ars Technica