El 3 de noviembre de 2026, The Washington Post informó de que trabajadores de la división de inteligencia artificial de Google, incluidos empleados de Google DeepMind en Reino Unido, pedían quedar liberados de acuerdos de no desprestigio para poder hablar públicamente de los riesgos de la IA. El periódico dijo haber revisado un contrato que restringía a algunos empleados británicos criticar a Google después de dejar la empresa; el relato ampliado describió esa restricción como vitalicia.
Qué llevó a los empleados a revisar sus contratos
Un acuerdo de no desprestigio es una cláusula que limita las críticas públicas a una empresa. Según el relato ampliado de The Washington Post, los comentarios de Sofia Liguori a la BBC precedieron a la revisión de sus contratos por parte de empleados actuales. NeoTeo ya había contado la salida de Sofia Liguori de Google DeepMind.
Un empleado describió un debate interno en el que participaron decenas de trabajadores. Algunos cuestionaron la cláusula. Dos empleados actuales dijeron que esos términos limitaban su capacidad de hablar en público sobre los posibles efectos de la IA. Según el relato, los trabajadores defendían que el público pudiera conocer los riesgos potenciales, y uno dijo que la cláusula podía disuadirles de hablar incluso si creían que no se aplicaría.
Qué respondió Google sobre sus condiciones
Google dijo que había actualizado las condiciones para nuevas contrataciones y eliminado de ellas la parte de las cláusulas de no desprestigio que se aplicaba después de terminar el empleo. La empresa también afirmó que no aplica esas cláusulas a quienes dejan Google y que cuenta con canales internos para elevar preocupaciones a sus directivos.
Los trabajadores actuales querían que la cláusula se retirara también de los contratos existentes. La respuesta de Google se refirió a las condiciones para nuevas contrataciones, mientras que la petición de los empleados incluía cambios para quienes ya trabajaban en la empresa.