New Atlas informó de que un Falcon 9 de SpaceX despegó el 20 de octubre de 2026 desde Cape Canaveral Space Force Station, en Florida, con la cápsula de reentrada Starfall. El vuelo formó parte de una prueba del programa Rocket Cargo del U.S. Air Force Research Laboratory (AFRL) y llevó una balsa inflable UNI-PAC III, equipo de supervivencia e instrumentos de medición.
Qué llevó Starfall
La carga incluía una cápsula protectora diseñada para facilitar la carga y mantener un entorno estable, además de proteger el contenido de los impactos. Los sensores debían registrar la temperatura, las vibraciones y las aceleraciones soportadas. El conjunto también llevaba una baliza de emergencia con GPS/GNSS y comunicaciones por satélite, junto con baterías adicionales.
El equipo náutico reunía balizas localizadoras, un desalinizador por ósmosis inversa, agua embotellada, raciones listas para consumir, una radio portátil, cinta adhesiva, cerillas, una linterna, mantas térmicas, un botiquín y una brújula.
New Atlas describió Starfall como un vehículo de reentrada de 3,1 metros de diámetro, con escudo térmico, propulsores de gas frío y paracaídas de recuperación. La capacidad máxima atribuida a la cápsula es de hasta una tonelada; esa cifra corresponde a su capacidad de carga.
La prueba dentro del programa Rocket Cargo
AFRL investiga con Rocket Cargo cómo usar lanzadores orbitales para entregar carga directamente o mantenerla en órbita antes de devolverla a la Tierra. New Atlas atribuyó al laboratorio el objetivo a largo plazo de trabajar con varias empresas de lanzamiento para alcanzar decenas de toneladas por vuelo.
Un explicador de 8-Bit News publicado el 24 de junio de 2026 planteó que un servicio de retorno de carga también requeriría operaciones orbitales, reentrada controlada, recuperación y entrega rápida a un laboratorio. Ese contexto, publicado antes del ensayo de octubre, describe las etapas que van más allá del lanzamiento.