La Fuerza Espacial de Estados Unidos (U.S. Space Force) habría reasignado a Falcon Heavy una misión de alerta de misiles y una carga experimental de vigilancia cislunar que estaban previstas para Vulcan. El cambio forma parte de un reajuste comunicado de seis lanzamientos entre SpaceX y United Launch Alliance (ULA); una asignación de lanzamiento no equivale a un despegue.

Las dos misiones asignadas a Falcon Heavy

La misión de alerta de misiles es USSF-57, la primera misión geoestacionaria del programa Next-Gen OPIR, dedicado a la alerta de misiles mediante sensores infrarrojos. La segunda carga es un conjunto experimental de vigilancia cislunar, es decir, destinado al espacio en torno al sistema Tierra-Luna. Su designación no aparece en las informaciones sobre el cambio.

El calendario publicado el 24 de octubre de 2026 situaba el lanzamiento de USSF-57 no antes de octubre de ese año. Esa fecha corresponde al calendario divulgado entonces.

El intercambio abarca seis lanzamientos

El reajuste comunicado incluye tres lanzamientos GPS, una misión de la Space Development Agency (SDA) y dos misiones de mayor energía. Estas dos últimas son las asignadas específicamente a Falcon Heavy; el resto pasó a cohetes de SpaceX.

El esquema también prevé que misiones posteriores de seguridad nacional vuelvan a ULA en Vulcan, una vez recertificado el cohete. Así, el cambio redistribuye lanzamientos entre las dos compañías y reserva trabajo posterior para ULA.

La anomalía de Vulcan, en el contexto del cambio

Las informaciones atribuyeron el reajuste a los retrasos de Vulcan. También situaron en ese contexto una anomalía en un motor sólido GEM 63XL durante el vuelo USSF-87, el 12 de febrero de 2026, tras la cual Vulcan quedó en tierra.