Cuando hablamos de motores rotativos, lo primero que viene a la mente es el motor Wankel, que a pesar de sus ventajas nunca logró imponerse por ciertos problemas técnicos. Hoy, sin embargo, la atención se centra en el motor rotativo LiquidPiston X-Mini, que tras ocho años de desarrollo ha realizado su primera prueba de concepto en un go-kart, sustituyendo a un motor de 18 kilogramos.
El motor de combustión interna tradicional puede optimizarse, pero quizá sea más interesante considerar su reemplazo directo, al menos en coches convencionales. Dejando de lado la opción eléctrica, una de las alternativas más prometedoras es el motor Wankel. Mazda ha sido la marca que más éxito ha logrado con este tipo de motor, tanto en uso general como en competición; su 787B ganó las 24 Horas de Le Mans en 1991. Aun así, los motores Wankel son la excepción y no la regla. ¿Qué encontramos más allá?
El vídeo muestra la primera prueba de concepto del motor rotativo LiquidPiston X-Mini, montado en un go-kart y reemplazando al motor original de 18 kg. Este pequeño motor pesa apenas 1,8 kg y puede desarrollar cinco caballos de fuerza a 15.000 revoluciones por minuto. En el vídeo se observa una versión de tres caballos con un límite de 10.000 vueltas. Obtener casi el 50% del rendimiento del motor anterior con un peso diez veces menor no está nada mal. Además, el LiquidPiston X-Mini optimiza notablemente el sellado del motor, un aspecto que siempre fue problemático y muy delicado en los motores Wankel. El diseño tiene pocas piezas y requiere poco mantenimiento.
Las posibles aplicaciones son muchas: competencias a pequeña escala, cortadoras de césped, generadores, botes, robots, drones… la lista continúa. Aún falta mucho para que LiquidPiston pueda llevar esta tecnología al mercado, pero la compañía tiene buenos amigos (el nombre comienza con «D» y termina con «ARPA»), y la próxima fase apuntará a pruebas extendidas de eficiencia y kilometraje.
Para más información, visita el sitio oficial de LiquidPiston.