NASA y Boeing anunciaron el 28 de septiembre de 2026 un plan para reanudar las pruebas de Starliner. La siguiente misión, Starliner-1, podría viajar sin tripulación a la Estación Espacial Internacional (ISS) en diciembre de 2026 o enero de 2027. NASA sitúa la misión tripulada Starliner-2 en su plan actual para 2028, condicionada a los resultados de la evaluación, las correcciones, las pruebas y la certificación.
Por qué Starliner-1 volaría sin tripulación
NASA plantea Starliner-1 como una misión de evaluación de ingeniería. El vuelo serviría para comprobar las mejoras de la nave, recopilar datos para su cualificación y detectar riesgos pendientes antes de una misión tripulada.
La evaluación también permitirá continuar el trabajo correctivo y completar las pruebas y la certificación necesarias para vuelos con astronautas. Por eso, Starliner-2 para 2028 es un plan sujeto a esos pasos, no una fecha garantizada.
Calendario previsto de las dos misiones
| Misión | Tripulación prevista | Calendario anunciado | Objetivo y condiciones |
| Starliner-1 | Sin tripulación | Diciembre de 2026 o enero de 2027; ventana potencial | Evaluar las mejoras, reunir datos para la cualificación e identificar riesgos pendientes. |
| Starliner-2 | Con astronautas | Para 2028; plan actual de NASA | La misión depende de lo aprendido en Starliner-1 y de completar las correcciones, las pruebas y la certificación. |
Qué cambios prepara Boeing en Starliner
Boeing ya ha realizado modificaciones térmicas en el módulo de servicio, que NASA evaluará durante Starliner-1. NASA y Boeing también acordaron modificar el diseño de una válvula de los propulsores para abordar la extrusión de su sello y sus efectos sobre el rendimiento.
El trabajo previsto incluye además nuevos propulsores y baterías para el módulo de tripulación, así como modificaciones menores en el sistema de paracaídas. Estos cambios forman parte de las tareas de evaluación y certificación.
Qué encontró la investigación de NASA
La investigación de NASA sobre el vuelo de prueba tripulado de 2024 identificó 61 recomendaciones. El organismo señaló que los propulsores de control de reacción del módulo de servicio funcionaron fuera de sus márgenes de cualificación de ingeniería y relacionó los problemas de rendimiento con varios factores, entre ellos las condiciones térmicas y características de diseño.
En los hallazgos publicados el 19 de febrero de 2026, NASA también describió fallos combinados de hardware, lagunas de cualificación, errores de liderazgo y deficiencias culturales como factores del incidente.