El 29 de octubre de 2026, Netzwoche informó de que un estudio de Digitale Verwaltung Schweiz (DVS), realizado por Eraneos, calculó que sustituir Microsoft 365 en las administraciones estudiadas podría costar entre siete y ocho presupuestos anuales de la suite y llevar de cuatro a ocho años. Las cifras corresponden a dos administraciones de ejemplo; el estudio no recomendó cambiar ni quedarse.
Qué coste estimó el estudio para las dos administraciones
Según Netzwoche, el estudio incluyó conversaciones estructuradas con responsables de dos administraciones que usaban Microsoft 365, una con 6.000 empleados y otra con 1.500. Otras cinco administraciones respondieron a un cuestionario más breve.
| Administración de ejemplo | Empleados | Coste de transformación estimado |
| Grande | 6.000 | 25–30 millones de CHF |
| Mediana | 1.500 | Al menos 9 millones de CHF |
Netzwoche atribuyó al estudio una estimación general de entre siete y ocho veces el presupuesto anual de Microsoft 365 para la transformación. El plazo de implantación estimado fue de cuatro a ocho años. Son cálculos para los casos examinados, no costes universales para otras administraciones.
Qué entra en la estimación y qué costes quedan aparte
La estimación incluye adaptar aplicaciones especializadas y datos, formar al personal y facilitar la adopción, además de consultoría y validación externas. Según Netzwoche, deja fuera tanto las pérdidas de productividad posteriores a la formación como los costes de mantener sistemas en paralelo durante la transición.
El estudio estimó entre cuatro y cinco jornadas laborables de formación y transición por empleado si se sustituyen de forma integral las funciones que cubre Microsoft 365. El efecto sobre la productividad puede prolongarse mientras el personal aprende nuevos flujos de trabajo y recupera rutinas.
La seguridad y el cumplimiento, la gestión de identidades y accesos y la distribución de software pueden añadir gastos según el escenario. En particular, el estudio prevé que el coste operativo de una alternativa se parezca al de Microsoft 365: el ahorro en licencias se compensaría en gran medida con una infraestructura de seguridad independiente y más trabajo de integración y coordinación.
Cambiar de ecosistema exige más que reemplazar aplicaciones
La evaluación describe Microsoft 365 como parte de un ecosistema que también abarca arquitectura técnica, modelos operativos, soporte, responsabilidades y hábitos de trabajo. Netzwoche informó de carencias en distintas alternativas en seguridad y cumplimiento, inteligencia empresarial, desarrollo de bajo código y automatización, gestión de dispositivos móviles e inteligencia artificial integrada. Esas carencias se refieren al conjunto de alternativas y no se atribuyen por igual a openDesk.
El estudio examinó openDesk, desarrollado por Zentrum für Digitale Souveränität (Zendis), como una alternativa concreta. Esa inclusión no fue una recomendación del producto.
Qué se informó por separado sobre las pruebas de openDesk
En un artículo publicado el 8 de septiembre de 2026, MuyComputerPRO informó de una prueba de concepto anterior con unos 200 empleados federales. Según ese medio, hubo comentarios positivos sobre tareas básicas de oficina y correo electrónico, mientras que las videoconferencias a gran escala presentaban limitaciones técnicas.
MuyComputerPRO también informó de un objetivo de probar alternativas en 3.000 puestos de trabajo antes de que terminara 2027. La posible ampliación a 54.000 puestos de la Administración federal dependería de que la prueba piloto tuviera éxito. Son objetivos y planes comunicados por separado de la evaluación de costes de DVS.
El mismo medio situó las pruebas en el contexto de EMBAG, una ley aprobada en 2024 que, según su descripción, exige a los organismos federales usar software de código abierto cuando sea posible.
El estudio no recomienda cambiar ni permanecer
Netzwoche señaló que el estudio de DVS buscaba ayudar a las administraciones a valorar sus opciones, no decidir por ellas. Según el medio, sus autores consideraron que una sustitución completa a corto plazo no era realista en las condiciones actuales sin aceptar costes adicionales, aumentar significativamente la plantilla y asumir retrocesos y carencias funcionales. El estudio planteó evaluar productos, ecosistemas, dependencias y modelos operativos, también mediante posibles transiciones graduales.