En el sexto día del ensayo en el desierto de Tabernas, el prototipo Charlie recorrió más de 60 metros de forma autónoma con menos del 1 % de error de navegación, según el informe de la Agencia Espacial Europea (ESA), que atribuye el dato a Luc Joudrier, responsable de operaciones del rover Rosalind Franklin.

ESA también informó de que Charlie recorrió 220 metros en ocho días, dentro de una campaña de pruebas de 20 días. Este seguimiento amplía la cobertura previa del ensayo de Charlie con los resultados comunicados por la agencia.

Charlie recorrió más de 60 metros de forma autónoma

El resultado más concreto de navegación autónoma llegó en el sexto día: más de 60 metros sin un operador al volante y con menos del 1 % de error de navegación, según la cifra que Luc Joudrier atribuyó a Charlie. El recorrido total fue de 220 metros a lo largo de ocho días; la campaña completa, en cambio, duró 20 días.

Un ensayo en Tabernas para preparar operaciones en Marte

Charlie recorrió más de 60 metros de forma autónoma en Tabernas
Charlie recorrió más de 60 metros de forma autónoma en Tabernas

Charlie es un prototipo terrestre construido por Airbus, no el rover de vuelo de ExoMars Rosalind Franklin. ESA afirma que el prototipo utilizó el mismo software de guiado, navegación y control previsto para la misión. La elección del desierto de Tabernas, en el sureste de España, permitió ensayar operaciones en un terreno árido y accidentado.

Cómo se coordinó el equipo a distancia

Charlie recorrió más de 60 metros de forma autónoma en Tabernas

Unos 100 científicos e ingenieros participaron en el ejercicio. El equipo científico trabajó desde el Rover Operations Control Centre (ROCC), en Turín, a unos 1.200 kilómetros del lugar de la prueba. Allí analizaron imágenes del rover, datos de radar subsuperficial y análisis espectrales para escoger zonas de interés y preparar planes; los operadores de campo coordinaron las maniobras con el centro.

El ensayo incluyó prototipos de los instrumentos PanCam, CLUPI, Enfys y WISDOM: cámaras, un espectrómetro y un radar de penetración terrestre que apoyan la búsqueda de indicios de actividad microbiana antigua. La lluvia interrumpió las pruebas durante una jornada. En otra ocasión, un mapa digital de elevación ayudó al equipo a evaluar una pendiente que parecía pronunciada en los datos remotos y resultó suave.

Los próximos pasos previstos para Rosalind Franklin

ESA planea una prueba de campo más compleja para el verano de 2027, con desafíos que involucrarán al orbitador ExoMars Trace Gas Orbiter. La agencia sitúa en 2030 el aterrizaje previsto de Rosalind Franklin en Marte, donde la misión buscará indicios de actividad microbiana antigua.