En 1996, el superordenador ASCI Red de Intel se convirtió en el primero en romper la barrera del TeraFLOP, con un costo de construcción que superó los 46 millones de dólares (unos 71 millones en 2017). Hoy, esa misma potencia se multiplica por cincuenta veces en un equipo de escritorio por poco más de 3.000 dólares, gracias a un procesador Ryzen 7 y dos tarjetas Vega Frontier Edition.
¿Qué podemos comprar con 3.100 dólares? La respuesta depende de los gustos y necesidades de cada uno: viajar, reparar la casa o el coche, saldar deudas, cambiar electrodomésticos, invertir… Son muchas las opciones. Adquirir un ordenador definitivamente califica como opción. Esos 3.100 dólares compran un poder de procesamiento impresionante, más aún cuando lo comparamos con sistemas construidos a principios de siglo. Según Carlos E. Pérez, equivalen a 50 TeraFLOPs (FP16) sobre el escritorio.
La configuración de la bestia
Si tu trabajo se basa en inteligencias artificiales, redes neuronales, algoritmos y aprendizaje profundo, necesitas todo el poder de fuego a tu alcance. AMD lo ofrece con su hardware más reciente: un Ryzen 7 1700 de ocho núcleos y dos tarjetas Radeon Vega Frontier Edition, optimizadas para esta clase de tareas (y no para juegos, la versión de consumo general debutará pronto).
- Procesador: Ryzen 7 1700 de ocho núcleos
- Dos tarjetas gráficas Radeon Vega Frontier Edition
- 32 GB de RAM DDR4-2400 (no es lo ideal, Ryzen prefiere frecuencias más altas)
- SSD de 525 GB y disco duro de 5 TB
- Placa base con chipset X370 (habilita overclocking y dual PCIe x8)
- Fuente de 1.000 vatios
- Carcasa Rosewill por menos de 50 dólares
La carrera por el rendimiento
Por supuesto, el hardware es una carrera armamentista. Dentro de 18 meses (o menos), 3.100 dólares comprarán más TeraFLOPs. AMD ya lanzó EPYC y Threadripper; Intel tiene sus Core X y Xeon, sin olvidar a Nvidia con su serie Tesla. Los ordenadores viven uno de sus mejores momentos. Si quieres hardware nuevo, no lo dudes.