La próxima generación de consolas promete llevar nuestra experiencia a otro nivel con recursos muy avanzados, pero no tendrá la exclusividad sobre ellos. La relación entre consolas y ordenadores será cada vez más estrecha, y una prueba contundente de ello es DirectX 12 Ultimate, la actualización del API de Microsoft que responde a nuevas tecnologías como el ray tracing y a la demanda de un acceso más profundo al hardware por parte de los desarrolladores. La pregunta es si será suficiente.
Microsoft ya ha compartido las especificaciones técnicas de su Xbox Series X, antes conocida como Project Scarlett. Sony hizo exactamente lo mismo con su PlayStation 5, y no podemos esperar a ver ambas consolas en acción. Claro que toda plataforma es tan buena como su contenido, y si los desarrolladores encuentran dificultades para crear juegos en ellas, no llegarán muy lejos. En el PC ocurrió algo similar con DirectX 12: la cantidad de juegos que lo soportan es más baja de lo esperado, mientras que Vulkan sigue ganando terreno a puro rendimiento.
Sin embargo, eso no significa que DirectX 12 sea inservible. Si los desarrolladores tienen problemas con ese API, Microsoft debe eliminarlos o reducir su impacto. En esa dirección apunta DirectX 12 Ultimate, una actualización que unifica los sistemas Windows con la Xbox Series X, transfiriendo las principales ventajas de la consola a ordenadores con tarjetas gráficas compatibles.
Las cuatro funciones clave de DirectX 12 Ultimate
El ray tracing es la primera de ellas, promocionado hasta el cansancio por Nvidia. Ha sido una especie de fiasco con la generación actual de hardware, pero DirectX 12 Ultimate promete un acceso de más bajo nivel. No olvidemos que la Xbox Series X soportará ray tracing con su GPU Radeon desde el comienzo.
La segunda es el variable rate shading, que permite a los desarrolladores seleccionar la tasa de shading en ciertas porciones de cada cuadro independientemente, concentrando el detalle donde realmente se necesita y dejando otros elementos en segundo plano.
La tercera son los mesh shaders, que paralelizan el procesamiento de mallas dividiéndolas en meshlets individuales, permitiendo un procesamiento inmediato en lugar de secuencial. La idea es reducir la latencia en el renderizado y brindar mayor control sobre la geometría.
Finalmente, el sampler feedback ayuda a los desarrolladores a determinar qué nivel de detalle requieren las texturas renderizadas al vuelo. Un shader puede averiguar qué parte de una textura sería necesaria para una tarea sin ejecutar la operación. Su beneficio combina el renderizado de mayores texturas y reduce el consumo de VRAM.
https://old.neoteo.com/que-es-la-tasa-de-refresco-y-por-que-es-importante/Ahora, la letra pequeña: la generación actual de hardware no soportará todas las funciones de DirectX 12 Ultimate, pero la retrocompatibilidad está garantizada. Además, habrá que esperar: DirectX 12 Ultimate solo estará disponible en el build 2004 de Windows 10, que Microsoft lanzará en algún punto de mayo, o quizás más tarde debido a cierta pandemia.
Fuente: Ars Technica