El mundo de la informática ha tenido varios ordenadores legendarios en las últimas cuatro décadas, pero pocos merecen tanta atención como el Xerox Alto. Este equipo, lanzado en marzo de 1973, fue el primer ordenador comercial controlado con una interfaz gráfica. El canal de YouTube CuriousMarc ha documentado el proceso de restauración de un Xerox Alto, una tarea que implica revisar cada detalle de una máquina más antigua que el propio autor del artículo.
Un hito en la informática
Varias fuentes describen al Xerox Alto como «el primer ordenador de escritorio moderno». Aunque esa etiqueta suele aplicarse al o IBM PC, la historia muestra que hubo más de ocho años de diferencia entre ambos. El Xerox Alto apuntaba a un mercado muy distinto: en esa época, el término «ordenador» se limitaba a laboratorios y entornos de uso compartido. La idea que dio forma al Xerox Alto fue desarrollada en un documento por el científico y administrador en PARC Butler Lampson (gracias a la magia de Internet podemos leerlo), y estuvo inspirado en el sistema NLS diseñado por nada menos que Douglas Engelbart, el inventor del ratón. Charles P. Thacker, uno de los padres de la red Ethernet, se convirtió en líder del proyecto. Tras una serie experimental de 80 unidades, con un costo aproximado de 10.000 dólares cada una, el éxito fue tal que se construyeron unos dos mil ordenadores más en la década siguiente.
La influencia en Apple
Pero el Xerox Alto tiene otro lugar especial en la historia: fue el sistema que la gente de Xerox le presentó a Steve Jobs durante su famosa visita a la compañía en diciembre de 1979. La interfaz gráfica controlada por ratón, con su tecnología WYSIWYG —«lo que ves es lo que obtienes»— influyó directamente en el desarrollo del Apple Lisa y, un año después, en el Macintosh. Abrir el Alto revela una maravillosa pieza de ingeniería electrónica de 1973. Tiene trece PCBs, de los cuales tres (Control, ALU y RAM) forman el procesador. La memoria RAM era de 128 kilobytes, ampliable a 512, pero no era una decisión trivial: cada bloque de 128 KB costaba cerca de cuatro mil dólares.
Restaurar un mito
La misión de restaurar a un Xerox Alto es titánica aún para aquellos con el conocimiento y el equipamiento necesario. Además de la antigüedad del ordenador, también debemos sumar su complejidad. El Alto necesita un total de cuatro fuentes de alimentación, proporcionando -15, +15, +12, -5 y +5 voltios al mismo tiempo. Las fuentes demandaron una cuidadosa evaluación, utilizando «cargas falsas» y un transformador variable. Capacitores agotados, corrosión, reparaciones previas deterioradas, un tubo CRT con más de 40 años sobre los hombros y una buena dosis de prueba y error seguramente traerán del lado oscuro a este histórico ordenador. Vale la pena seguir su progreso.