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Análisis – Alpha Protocol

Estábamos esperando Alpha Protocol con mucha expectativa, es por eso que la caída a la realidad duele el doble. Pero instantes antes de prender fuego el disco, nos dimos cuenta que más allá de todos sus defectos, los cuales abundan, aún hay cosas que valen la pena para los fanáticos más acérrimos del género. Olvida todos aquellos lindos juegos que se controlan como una seda, porque este protocolo puede producir todo tipo de males.

Con leer algunos párrafos de nuestro adelanto, es fácil entender que Alpha Protocol era uno de los RPGs más esperado, no solo por nosotros. Lamentablemente, solo hace falta jugarlo cinco minutos para darse cuenta que durante el desarrollo algo salió horrendamente mal. ¡Pero momento! Antes de que canceles tu reserva, sigue leyendo, porque a pesar de todos sus problemas (que son muchos), Alpha Protocol tiene bastante para ofrecer.

Ocupas el rol de Michael Thorton, un agente recientemente reclutado para una organización super secreta conocida como Alpha Protocol. Esta es una de esas agencias tan pero tan secretas, que nadie más que sus integrantes saben de su existencia. En tu primera misión eres enviado a Arabia Saudita, solo para terminar en un rotundo fracaso, siendo expulsado de la agencia y buscado por tu propio gobierno. Allí comienza una persecución por ciudades como Roma, Taipéi y Moscú para resolver el complot que tiene a Thorton como objetivo y averiguar quién esta detrás de todo.

Alpha Protocol es probablemente uno de los primeros juegos que hacen bien ficción de espionaje. Por lo general la temática es tratada como un simple juego de acción, pero no en Alpha protocol. Tendrás reuniones con informantes, extorsionarás terroristas y podrás disfrutar de casas seguras en las ciudades más exóticas del mundo. Pero lo más importante de todo, es que sientes que tus decisiones tienen un verdadero impacto en lo que ocurre. Y lo hacen evitando alineaciones morales como “bueno” o “malo”, sino que te encuentras en un área gris y el resto de los personajes responden a tus decisiones según su propio código moral.

De esta manera podrás sumar o restar puntos con tus aliados, muchos de los cuales te harán favores eventualmente. Es más, siempre puedes elegir si quieres armar una sociedad con alguien o atacarlos y muchas veces pueden ser los terroristas más peligrosos, pero es tu decisión si quieres su ayuda. También hay varios intereses amorosos y si juegas bien tus cartas, puedes hacer la gran Jaimito Bond y tener relaciones con todas. Por experiencia personal, no es nada fácil.

Decimos que solo hace falta jugarlo cinco minutos, porque los mayores defectos se encuentran en el control del personaje y el combate en general. Sí, la base de cualquier juego de acción. Por eso agradecemos que sea más que un simple juego de acción. El título tiene un problema a nivel fundamental, porque decide tu habilidad para disparar dependiendo de tus estadísticas, lo que es un problema instantáneo. Es decir, aunque tengas un headshot alineado a la perfección, es muy probable que el disparo salga para otro lado, lo que hace disparar muy frustrante. Esto a la larga se arregla mejorando el nivel del rifle automático, el arma más poderosa y efectiva del juego.

Aunque puedes encarar cada misión como quieres, con la posibilidad de llevar distintas herramientas y gadgets, de poco sirve, ya que las mecánicas stealth tampoco son efectivas. El sistema de cobertura es demasiado torpe para confiar en él y muchas veces el personaje seguirá caminando hacia adelante aunque no estés tocando nada, dejandote a la vista de cualquier enemigo. La inteligencia artificial tampoco ayuda, pero hablaremos de eso más adelante.

Alpha Protocol tiene un amplio sistema de personalización, que te permite desarrollar a Thorton a tu parecer, pero en verdad, son tan pocas las cosas que funcionan que por lo general siempre intentarás invertir puntos en lo mismo. Esto también desbloqueará habilidades especiales que por la mayoría no son muy útiles (excepto por las stealth) y son muy incómodas de alcanzar, ya que solo puedes colocar una por vez con un acceso directo.

Los mismos problemas se aplican al resto de los aspectos. La inteligencia artificial da lástima, ya que se comportan de manera errática, subiendo escaleras en medio de un combate o simplemente quedándose en el lugar. Además, muchas veces pueden verte a través de las paredes o quedarse en el lugar cuando tiene una granada a punto de estallarle a meros centímetros. Afortunadamente, cada uno de los aliados principales tienen una forma de ser muy específica y responde muy fiel a las decisiones que tomas.

En las misiones podrás tomar información y dinero de ordenadores y cajas fuertes, mediante tres tipos de minijuegos. Extrañamente estos minijuegos son muy buenos y aunque no aumentan en cuanto a su dificultad. Logran la cantidad exacta de tensión y funcionalidad que uno esperaría para interrumpir la acción de la misión. El dinero luego puedes usarlo para comprar las múltiples personalizaciones a las armas y armaduras. En este aspecto, es muy gratificante y siempre querrás comprar la próxima pistola… lástima que es una de las peores armas.

Pero como dijimos, Alpha Protocol tiene varios factores que juegan a su favor. Además de cómo las decisiones impactan la historia, el sistema de dialogo es verdaderamente genial. En vez de decirte qué es lo que va a decir el personaje, eliges el tono de la respuesta. Ya sea Agresivo, Suave o Profesional. Cada personaje responderá de manera diferente a tu comportamiento y es muy gratificante ver cómo se desarrolla. También habrá momentos especiales donde puedes decidir matar a alguien, aliarte con ellos o simplemente dejarlos seguir de largo, decisiones que también impactan el desarrollo de la trama.

Como las conversaciones tienen un límite de tiempo para resonder, es esencial funcionar más a instinto que razonamineto, además las buenas decisiones, por lo general pueden desbloquear habilidades o más experiencia. Sin dudas aquí es donde Alpha Protocol brilla, cuando tienes una larga conversación y debes elegir qué respuesta corresponde a qué pesonaje. También ayuda que los dialogos estén muy bien escritos, así también como los personajes. No es que sean muy humanos o emotivos (no lo son), pero son personas divertidas con las que interactuar. Además, toma tan bien tus decisiones, que al final del juego te estarás preguntando exactamente cuántas de tus acciones captó, porque parece estar en todos los detalles.

A la hora de hablar de gráficos tampoco sale bien parado, debido a una horrible presentación. La mayoría de las texturas tardan varios segundos en cargar, las animaciones son desastrozas y muchas veces podrás encontrar extraños bugs que hacen salir volando a los enemigos y a veces a tu personaje. Los modelos de las armas son interesantes, así también como algunas expresiones faciales, pero no mucho más que eso. También, ganamos un jefe final solo porque se quedó trabado en mitad del aire disparando. Agradecemos la ayuda, porque estaba bastante dificil.

A fin de cuentas, si tienes la paciencia para soportar horas de combate tedioso solo para tener algunas horas de buen diálogo, intrigante historia y un intenso sistema de conversación, entonces deberías comprar Alpha Protocol. Caso contrario, aquí definitivamente no hay nada para tí. Se ve que el título salió del horno mucho antes de lo que debería y sufre muchísimo por eso. Aún así, hay suficiente promesa para pedir una secuela con la misma mentalidad, pero con todos esos problemas pulidos. Sin embargo, a este paso, será muy dificil. Puedes conseguirlo para PC por €46,95 y Xbox 360 y PlayStation 3 por €66,96.

Puntaje: 69%

Conclusión: Un juego tan defectuoso, que da pena que tenga elementos tan interesantes y efectivos.

Escrito por Tomás Garcia

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