Menu
in

Análisis – God of War III

No lo sabíamos porque nunca nos habían dicho, pero al parecer God of War era una trilogía (parecen estar de moda) y, efectivamente, God of War III es el esperado final de la épica aventura de Kratos. Estrenando un nuevo e increíble motor gráfico, la tercera entrega es más de lo mismo, pero en un nivel nunca antes visto. La escala de las batallas no puede ser igualada ni por juegos como Bayonetta y, la historia, tiene una excelente conclusión para otro personaje icónico de la industria.

Hay algo con el número tres. Por alguna razón, tres de una cosa se siente bien. No es ni muy poco, ni demasiado. Tres definitivamente es el número que forma el círculo. Es por eso que estamos repletos de trilogía, antes en el cine y ahora en los videojuegos. Ya sea Assassin’s Creed, Mass Effect y, ahora, God of War, todas son trilogías. Y como las otras eventualmente llegarán, esta ha llegado a su fin, con el último capítulo de la sangrienta aventura de Kratos. Exactamente cinco años después del lanzamiento del primer título, God of War III llega para acabar con todos esos clones que pueden parecerse, pero nunca igualarlo.

La historia comienza justo en el final del segundo título, con Kratos en busca de Zeus para matarlo y, finalmente, llevar a cabo su venganza. Para no arruinar ninguna de las sorpresas que aguardan, solo diremos que se han esmerado para que no solo sea atrapante, sino para que en cada esquina aguarde una sorpresa. También quisiéramos decir que el título empieza con, probablemente, una de las secuencias más impresionantes en la historia de los juegos. Más que nada desde un punto de vista tecnológico. Y de alguna manera, solo se pone mejor y mejor a medida que avanza.

Las mecánicas y controles siguen siendo básicamente iguales, pero la construcción de un nuevo motor gráfico, les dio la posibilidad de hacerlo mucho más fluido, al punto donde ya no sucede más eso donde no podías salir de una animación para esquivar otro ataque. La acción en God of War III fue pulida hasta el hartazgo y se nota. Las animaciones desbordan de estilo y pasan fluidamente de una a otra, respondiendo exactamente a los comandos dados. Además, equilibraron las distintas armas de modo que sean más útiles, ya que en juegos previos solo unas pocas servían como armas principales. Si a esto le sumamos que puedes pasar de una a otra con presionar un simple botón, la idea de pasar de armas mientras haces trizas a tus enemigos, hace todo un poco más divertido.

Y mientras que la acción sigue siendo básicamente igual, solo que mucho más bonita, Sony Santa Monica, la desarrolladora, se encargó de hacer que cosas que conocíamos de memoria parezcan frescas y emocionantes. Uno de los mejores ejemplos son los Quicktime Events, categoría en la que la serie prácticamente reina. Mientras que la mayoría de las entradas por parte del usuario siguen siendo algunos botones o, de vez en cuando, mover el analógico, la acción en pantalla es alucinante. Desde lo violentas que son algunas muertes, hasta cosas innovadoras que hacen con las cámaras, todo le da cierta frescura que, aunque sea básicamente igual, se disfruta mucho más.

No podríamos tocar esta maravilla sin hablar del aspecto gráfico que, más allá de todos sus logros, es una de las cosas más impresionantes. Como este es el primer título de la serie en la nueva generación, Sony Santa Monica desarrolló un motor gráfico desde cero y, el resultado, es probablemente uno de los motores más impresionantes hasta la fecha. No solo por la calidad gráfica que puede alcanzar, sino también por lo que es capaz de llevar a la pantalla sin disminuir el framerate o problemas similares. Hemos peleado sobre criaturas más grandes que el edificio más alto y, aunque muchas veces perdíamos de vista a nuestro personaje (así de grande era), el rendimiento era ideal. Y, como dijimos antes, si la primera secuencia te impresiona, no tienes ni idea de lo que te espera luego.

Si pensabas que God of War no podía ser mejor o, peor aún, mucho más épico, entonces no contabas con el poder de la PlayStation 3. Una vez más, Sony saca otro juego exclusivo que simplemente destruye cualquier concepción que podías tener sobre los gráficos y lo que son capaces de hacer las consolas. La jugabilidad sigue siendo la misma, pero entre la fidelidad gráfica y la cantidad de momentos épicos que pueblan esta aventura, además de un excelente cierre para la trilogía, God of War III es una experiencia que nadie podrá olvidar. Así de bueno es. Puedes conseguirlo exclusivamente para PlayStation 3 por €69,98 y €79,98 por la tentadora Edición Coleccionista.

Puntaje: 92%
Conclusión: El género de acción redefinido.

Escrito por Tomás Garcia

Leave a Reply