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Doug Heckman: El hombre que ganó U$S 1.000 por leer un EULA (CLUF)

Prueba contundente de que los ignoramos por completo

Vamos a pensarlo por un momento: ¿Cuántos contratos de licencia para el usuario final hemos aprobado sin leer ni uno solo de sus párrafos? Con el paso del tiempo se ha comprobado que estos CLUF o EULA (su versión en inglés) pueden contener términos perturbadores que nos obligan a ceder amplios derechos para utilizar un programa o servicio. Sin embargo, una excepción histórica sucedió en el año 2005, cuando un tal Doug Heckman contactó a los desarrolladores de PC Pitstop Optimize para reclamar un premio oculto en el contrato. Todo lo que tuvo que hacer… fue enviar un correo.

Marcas la casilla, y aceptas. «Términos de uso», «Contrato de licencia para el usuario Final», «Legales»… nombres diferentes para la misma cosa: Un muro de texto interminable con expresiones crípticas que en la mayoría de los casos, no están a tu favor. ¿Recuerdas la famosa frase «si no lo pagas, tú eres el producto»? Una buena parte de su sustancia está guardada en los contratos. Un servicio puede ser «gratis», pero si su CLUF/EULA establece que cada imagen y cada palabra que introduzcas en dicho servicio podrá ser utilizada con fines comerciales a nivel global sin advertencia ni compensación… entonces el precio es mucho más alto de lo que imaginamos. En resumen, tenemos un problema: Los contratos son importantes, pero nadie los lee. O en realidad, casi nadie.


Doug Heckman
Una copia de aquel famoso EULA

La historia original se remonta a febrero del año 2005. Un hombre llamado Doug Heckman comenzó a leer el contrato de un viejo programa de optimización llamado PC Pitstop Optimize, y se encontró con una entrada bajo el título Special Consideration. Allí, los desarrolladores hablaban de una consideración que podría incluir compensación financiera para un número limitado de usuarios autorizados. El único requerimiento (además de leer el contrato, por supuesto) era enviar un mensaje a una dirección de correo. Heckman entró en contacto con la compañía… y recibió una recompensa de 1.000 dólares. Heckman fue el único que envió ese correo, y lo hizo después de que pasaron cinco meses y más de 3.000 ventas del programa.


Doug Heckman
Diez años después, repitieron el experimento

La posibilidad de encontrar 1.000 dólares esperando en un EULA debería ser razón suficiente para leerlo de punta a punta, pero la verdad es que no hemos aprendido nada. ¿Por qué? Porque la gente de PC Pitstop repitió el experimento en 2015, con su aplicación PC Matic. 60.000 descargas y un mes y medio más tarde, el usuario Stephen Ellerin descubrió la misma cláusula en el CLUF/EULA de ese programa, y recibió un pago de 500 dólares, además de una licencia de por vida. En fin… si el dinero gratis no te convence, al menos copia y pega el contrato en algún analizador de EULA en línea para obtener un resumen.


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Escrito por Lisandro Pardo

4 Comments

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      • Segurísimo, yo tambien recuerdo haberla leído acá
        También recuerdo que después de leerlo hice un experimento similar en la empresa intuyendo que los mensajes del correo del área de Tecnologia nadie los lee

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