El juicio entre Qualcomm y Arm comenzó en un tribunal federal de Delaware el 5 de octubre de 2026. Qualcomm acusa a Arm de retener herramientas de prueba de chips y de filtrar una notificación sobre una licencia; además, solicita suspender durante hasta cinco años los pagos de regalías, es decir, los pagos por el uso de tecnología licenciada.

Qué se discute en el juicio entre Qualcomm y Arm

El proceso reúne dos vías relacionadas. Un jurado escucha las acusaciones contractuales de Qualcomm y sus solicitudes de reparación. En paralelo, la jueza federal Maryellen Noreika preside un procedimiento sin jurado sobre si Arm negoció de buena fe los términos de la próxima versión de su arquitectura.

La apertura del juicio, el 5 de octubre, dio paso a los argumentos sobre las herramientas de prueba, las conversaciones comerciales con Meta y las condiciones de las licencias. La cobertura inicial del juicio en Delaware ofrece el contexto de su comienzo. El acuerdo entre Qualcomm y Arm se extiende hasta 2033.

Las acusaciones de Qualcomm y las conversaciones con Meta

Qualcomm sostiene que Arm retuvo herramientas para probar chips que debía proporcionar según el contrato. También acusa a Arm de filtrar una notificación de 2024 que amenazaba con rescindir una licencia clave. Según Qualcomm, esa filtración perjudicó sus negociaciones para un posible acuerdo de chips con Meta.

La abogada de Qualcomm, Karen Dunn, afirmó ante el jurado que el valor del acuerdo con Meta había caído 170 millones de dólares cuando se cerró. Esa cifra forma parte de la explicación de Qualcomm sobre el supuesto perjuicio comercial.

La respuesta de Arm sobre Meta

Arm rechaza que Qualcomm haya demostrado un daño y ofrece otra explicación para el cambio en las condiciones del acuerdo. Su abogado, Gregg LoCascio, atribuyó la evolución de los términos a que Meta dejó de priorizar los cascos de realidad virtual y se orientó hacia las gafas con inteligencia artificial.

Así, las partes plantean causas distintas para el cambio en la negociación: Qualcomm lo vincula a la filtración y a la demora; Arm, a la estrategia de producto de Meta.

Las cifras de regalías debatidas en el tribunal

Durante el procedimiento ante Noreika, el director ejecutivo de Qualcomm, Cristiano Amon, declaró sobre las negociaciones relativas a la siguiente versión de la arquitectura Arm. Un gráfico debatido en sala reflejaba un aumento propuesto del 1.800% en los pagos de regalías entre las versiones 9 y 10.

En otro tramo del juicio, el abogado de Arm cuestionó si Qualcomm pretendía conservar el tope de 1,88 dólares por chip descrito en un acuerdo de licencia de 2013 para chips con al menos cinco núcleos de CPU. Lo comparó con algunos chips para centros de datos descritos en sala con 288 núcleos y presentó la diferencia como 283 núcleos sin regalías adicionales. Amon discrepó con esa caracterización.

El remedio que solicita Qualcomm

Qualcomm pide suspender los pagos de regalías a Arm durante un máximo de cinco años, una medida que podría afectar pagos por miles de millones de dólares. Noreika examinaba si Qualcomm podía reclamar ese remedio contractual.