NASA anunció el 23 de octubre de 2026 el fin de la misión científica del Neil Gehrels Swift Observatory. Su última observación fue el 20 de octubre, cuando el observatorio ya estaba por debajo de los 275 km de altitud y el arrastre atmosférico impedía a sus telescopios seguir objetivos astronómicos con estabilidad (NASA).
La previsión que The Aerospace Corporation publicó el 2 de noviembre situaba la reentrada el 4 de noviembre a las 09:30 UTC, con un margen de ±26 horas (listado de reentradas de The Aerospace Corporation).
El descenso puso fin a las observaciones científicas
Swift fue diseñado para una misión primaria de dos años y siguió produciendo resultados durante más de diez veces ese plazo. Al descender por debajo de los 275 km, el aumento del arrastre atmosférico dificultó mantener los telescopios apuntados de forma estable. NASA dio por terminadas las operaciones científicas.
El intento de elevar la órbita también formó parte del final de la misión. Science News informó de que una nave de rescate despegó a principios de julio de 2026 y que, a finales de agosto, problemas técnicos habían hecho imposible impulsar Swift a una órbita más alta.
La campaña final incluyó un estallido de rayos gamma
Science News informó de que la última campaña de observación incluyó comprobaciones técnicas, observaciones de la atmósfera terrestre a baja altitud y el seguimiento de un cometa. A finales de septiembre, Swift observó además un estallido de rayos gamma distante y especialmente energético.
Swift combinaba tres instrumentos: el Burst Alert Telescope, que detectaba rayos gamma; el X-Ray Telescope, para observar en rayos X; y el Ultraviolet/Optical Telescope, para captar luz ultravioleta y visible. Cuando detectaba un estallido, la nave localizaba su posición, la comunicaba a otros observatorios y orientaba sus telescopios hacia la zona. Según NASA, esa secuencia solía llevar alrededor de un minuto.
El archivo público conserva casi 22 años de datos
El fin de las observaciones no puso fin al uso de los datos de Swift. NASA cifra el archivo público en unos 12 terabytes: incluye casi 22 años de mediciones de brillo y espectros en distintas longitudes de onda, además de más de 1,5 millones de imágenes del Ultraviolet/Optical Telescope. La agencia atribuye a Swift más de 2.000 estallidos de rayos gamma observados, más de 1.400 supernovas y datos utilizados en unos 7.000 artículos científicos.
NASA explora cómo apoyar la respuesta rápida a estos fenómenos después de Swift. Entre las opciones que estudia están aprovechar o ampliar telescopios espaciales existentes, recurrir a capacidades comerciales de lanzamiento rápido y desarrollar nuevas misiones.
La reentrada seguía siendo una previsión
El listado de The Aerospace Corporation del 2 de noviembre situaba la reentrada para el 4 de noviembre de 2026 a las 09:30 UTC, con una incertidumbre de ±26 horas.