Menu
in ,

Oculta tu IP y navega desde el anonimato

Cuando se trata de Internet, mucha gente cree que un tema tan delicado como la privacidad se menciona como excusa para poder esconderse mientras algo malo se está haciendo. Sin embargo, la identidad de una persona es uno de los bienes más deseados por aquellos que realmente planean hacer algo malo, desde documentos y pasaportes falsos hasta operaciones comerciales fraudulentas. Frente a esta amenaza existen varias formas para defendernos, pero una de las más importantes es ocultar nuestro IP, navegando de forma anónima.

Privacidad, lucro y delito
No sé exactamente por qué sera, pero cada vez que escucho el término "privacidad" recuerdo cierta escena de la película "Minority Report", en la que los anuncios de la calle intentaban captar la atención de los transeúntes llamándolos por su nombre y apellido. Por supuesto, estamos increíblemente lejos de tener algo idéntico a eso en la vida real, pero en Internet ya podemos ver algo que podría considerarse como una clase de "ancestro" para ese sistema. Por ejemplo, ya es cosa de todos los días entrar a un portal escrito en inglés y ver anuncios no solo en español, sino de nuestro país o localidad. Si alguna vez te has preguntado cómo sucede eso, se debe principalmente al número IP que tienes asignado en ese momento. Cada zona geográfica del globo tiene determinados rangos IP que puede usar, por lo que con un proceso de verificación alguien puede saber casi con exactitud desde qué región realizas tu conexión.

Es cierto: Puede parecer inofensivo desde cierto punto de vista. Cualquiera puede pensar que hay muchos ordenadores en el país conectados a Internet, y que consideren al usuario como "uno más del montón" puede no tener mayores consecuencias. Pero hay otra cosa que es cierta: La información de estadística tiene un valor enorme. Corporaciones enteras se mueren por saber tus detalles de navegación, qué te gusta y qué no, con qué frecuencia te conectas y durante cuánto tiempo, con quién hablas y cómo, qué idiomas dominas, cuáles son tus pasatiempos, y un casi infinito etcétera. Pero al igual que estas corporaciones, también hay personas que utilizan dicha información para algo mucho más lucrativo que la venta y la promoción: El delito. Los datos robados de una persona perfectamente limpia en el sistema legal pueden ser la panacea para un delincuente buscado.

Pero se trate de una empresa queriendo venderte una marca de cerveza, o un ladrón informático a la espera de tu número de tarjeta de crédito, hay algo que no cambia: Tú eres tú, y solo tú decides cómo, cuándo y dónde decirle al resto del mundo quien eres, de donde vienes y a dónde vas. Por muchas razones, tanto técnicas como de uso general que no repetiremos en este artículo, Internet está a años luz de ser algo relativamente privado. Y si quieres cambiar eso, deberás tomar recaudos, ajustar un poco tus hábitos de navegación, y por qué no, agregar un par de gotas de paranoia a la receta.

AnchorFree Hotspot Shield – Privacidad a cambio de anuncios
Una de las formas de ocultar tu número IP es conectarte a Internet a través de una red privada virtual. Dichas redes tienen varios usos, pero uno de los más importantes es realizar y mantener comunicaciones seguras, aisladas de posibles intrusos. Existen diferentes formas de lograr una conexión a través de una red privada, que usualmente involucran un abono mensual. Una de las más conocidas del tipo gratuito es a través del programa Hotspot Shield de la empresa AnchorFree. Su instalación es sencilla y su configuración no causa mayores problemas, pero al ser gratis presenta un leve inconveniente.

En realidad, el software está sobrecargado de anuncios. La última versión del programa intenta instalar cuatro clases distintas de software en el ordenador, que el usuario debe esquivar con cierta habilidad, ya que el botón para cancelar dichas instalaciones no es muy evidentes que digamos (presiona el Decline de los contratos-licencia, así los evitarás). Después de realizada la conexión, recibirás otra solicitud de anuncios a través del navegador que estés utilizando por defecto. Tranquilamente puedes cancelar esta petición cerrando el navegador, pero aparecerá cada vez que te conectes a la red privada de Hotspot.

Además, mientras te encuentres navegando verás que una especie de barra aparece en cada nueva página que abres. No es algo tan molesto como un programa de muestra que se instala casi sin autorización, pero está allí. Todo esto puede ser muy molesto, pero al menos pudimos comprobar que el programa cumple con su cometido. El clásico sitio de pruebas Shields Up no pudo registrar qué número de IP estábamos usando mientras nos conectamos con Hotspot. Tampoco olvidemos mencionar que la velocidad de navegación se mantuvo en un nivel más que aceptable. De esta forma, el programa es una contradicción en sí mismo. Ofrece privacidad y seguridad a través de una red privada, pero a cambio quiere bombardear a nuestros ordenadores con diferentes ofertas de publicidad. Si estás dispuesto/a a aceptar la barra superior y a tolerar sus caprichos, la instalación de Hotspot Shield es útil, pero debe hacerse con cuidado.

Tor y Privoxy – Seguro, aunque un poco lento
A la hora de obtener una privacidad casi total, pocas cosas pueden rivalizar con la combinación de Tor y Privoxy. El "enrutamiento cebolla" de Tor sumado a las capacidades de web proxy que tiene Privoxy, hacen que el número IP original del usuario se convierta en algo muy bien escondido. Visto desde afuera puede parecer que la instalación de Tor requiere conocimientos especiales por parte del usuario, pero sus desarrolladores han publicado desde hace tiempo un paquete de instalación, que además de incorporar a Tor y  Privoxy, agrega Vidalia, un entorno gráfico para Tor, y la extensión Torbutton de Firefox, que te permitirá activar y desactivar Tor muy fácilmente.

Gracias al entorno gráfico que provee Vidalia, podrás comprobar de forma sencilla si estás o no conectado/a a la red Tor. Además del reporte visual de Vidalia, puedes comprobar el funcionamiento de Tor a través de Google. Cuando te conectas de alguna forma no ortodoxa, Google demanda una verificación ya que puede confundirte, irónicamente, con un virus o un spyware. Confirma las letras y Google te dejará ir. Existen tutoriales para hacer que otros programas, además de los navegadores, puedan utilizar la red Tor y tener una conexión más segura. También da cierta paz mental saber que Tor es un proyecto abierto y sin fines de lucro, en el que todos pueden participar. El sistema de donaciones que posee Tor es completamente opcional y no invasivo. Es más, si no deseas colaborar con dinero, pero tienes algo de excedente en tu ancho de banda, puedes tomar el rol de relay y colaborar con la red Tor para aumentar su rendimiento.

Lo que nos lleva a su punto débil: Al depender de la buena voluntad de sus usuarios, la red Tor es lenta. En algunas ocasiones podrás obtener una buena velocidad de navegación, pero en muchas otras te encontrarás esperando hasta la más simple de las páginas. No olvides que el ancho de banda de la red Tor es limitado: Tal vez tu paciencia sea la única moneda con la que debas pagar por utilizar el servicio.

Proxies, navegadores especiales y extensiones
Además de ocultar tu número IP, puedes utilizar un método ligeramente diferente que es enmascararlo. En vez de reportar tu IP original, obtienes un número de IP alternativo gracias a la intervención de un servidor proxy. Estos servidores cumplen el rol de intermediarios entre tu ordenador y tu destino de navegación, pero desde el punto de vista de ese destino, sólo se puede ver el IP del proxy, no el tuyo. Estos servidores suelen ser montados por usuarios comunes, por lo que el tiempo en línea de algunos de ellos es muy limitado. Existen en la red listas de proxies que se actualizan todos los días, un buen ejemplo se encuentra aquí. La configuración de dichos servidores se aplica a través de la sección correspondiente en los navegadores. Firefox tiene la suya, pero por ejemplo, Google Chrome comparte la configuración con Internet Explorer.

La alternativa es recurrir a un web proxy. Trabaja exactamente de la misma forma, pero en vez de modificar la configuración de tu navegador, primero visitas la página del web proxy y allí ingresas la dirección a la que deseas navegar de forma anónima, con un IP alterado. Además de otorgar privacidad, este método se utiliza con frecuencia para evadir las restricciones que imponen a algunos países los sistemas de streaming de vídeo. Uno de los más famosos y efectivos que se conocen en la red se llama HideMyAss.

Por último, puedes utilizar algún navegador modificado para aumentar los niveles de privacidad. La gran mayoría de ellos se conecta a través de la red Tor, sin necesidad de que el usuario deba instalarlo previamente. Dos de ellos son OperaTor y XeroBank. El primero, una modificación de Opera que incorpora Tor, basada en la versión 9.52 del navegador. El segundo, antiguamente conocido como Torpark, también puede acoplarse a la red Tor, pero al mismo tiempo ofrece al usuario la posibilidad de utilizar la red XeroBank por un monto algo elevado: €27 mensuales. Al igual que Torkpark en sus comienzos, XeroBank está basado en Firefox.

Y con Firefox cerraremos este artículo, ya que su sistema de extensiones es un complemento excelente para garantizar una mejor privacidad. Una sección aparentemente poco conocida del navegador es la que permite purgar los datos privados de navegación. Puedes configurar al navegador para que elimine todos los datos al cerrarlo, incluyendo caché, cookies e historial. En cuanto a las extensiones del zorro de fuego, una de las más cómodas y sencillas de usar que encontramos fue  QuickProxy. ¿Qué es lo que hace? Solamente agrega un botón al navegador que activa y desactiva el proxy que tengas configurado. Esto te evita tener que ir a las opciones de configuración cada vez que quieras desactivarlo. Las extensiones en general no bloquean el número IP, pero pueden ayudarte a mantener a tu navegador libre de huellas.

Navegar de forma anónima tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Sea una caída en el rendimiento de la conexión o cierta complejidad a la hora de aplicar una configuración, tendrás que adaptarte un poco a cambio de permanecer oculto/a. Con paciencia, una buena configuración y la decisión de hacerlo, navegar en forma privada se volverá para ti una cosa de todos los días. ¡Buena suerte!

Escrito por Lisandro Pardo

Leave a Reply