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Películas basadas en videojuegos

Los estudios de Hollywood necesitan sacar material de donde sea para producir sus millonarias películas, y cuando la inspiración no llega de las mentes de guionistas y directores, suele ser común apelar a los videojuegos. Aquí un repaso de los primeros cinco videojuegos que inspiraron esta tendencia, que ha tenido a lo largo de los años unas pocas películas excelentes y muchas francamente olvidables

Hace poco, al hablar de la excelente Juegos de Guerra, dijimos que los videojuegos y el mundo de la informatica están más unidos de lo que a simple vista parece, hoy vamos a ver más ejemplos de ello.

Es que, por alguna razón, los realizadores de Hollywood ven en los videojuegos a una fuente de inspiración con cada vez con mayor asiduidad. Claro que esto no siempre fue así, y en los principios de los videojuegos y las home computers, allá por comienzos de los años 80, eran los estudios desarrolladores de videojuegos los que “pedían prestadas” las ideas al cine o la TV.

Así llegó Alien, Batman y también Indiana Jones y Los Cazadores del Arca Perdida, excelentes propuestas basadas que nos robaron horas y horas en nuestras viejas CZ Spectrum o Commodore. Eran generalmente éxitos inmediatos gracias al “arrastre” producido por los éxitos en la taquilla.

Por eso llamó tanto la atención cuando a Steven Lisberger se le ocurrió llevar a la pantalla grande la historia de Tron, o mejor dicho una adaptación del videojuego de Midway Games. Lisberger fue desde muy joven un fanático de la tecnología, ya que tenía un tío que fue desarrollador en el MIT, que en ocasiones solía mostrarle su trabajo con ordenadores. Eso fue creando en él un fanatismo por la tecnología y un nivel de conocimientos bastante bueno para lo que en aquellos tiempos tenía una persona “común y corriente”, o que no estuviera ligada a la informática.

Esas visitas al laboratorio fueron una motivación para utilizar todo ese caudal tecnológico en el cine, la carrera que había elegido para su futuro. Por si esto fuera poco, luego Lisberger quedó fascinado cuando StarWars fue exhibida, con lo cual estaba claro que la tecnología era lo suyo, algo que demostró cuando compró una Commodore Vic-10 junto con varios videojuegos entre los que estaba…Tron.

Si conociste el original o su secuela Discs of Tron, verás que Lisberger era evidentemente un muchacho con mucha imaginación, ya que las semejanzas son pocas.

Pero así surgió el primer film basado en videojuegos, que fue rápidamente aprobado por los estudios Disney, quienes vieron el potencial que había tanto en Lisberger como en la película. En ella actuaron Jeff Bridges como Kevin Flynn, el joven y talentoso desarrollador de software y David Warner como el villano.

La historia dice que Flynn trabajaba en la coporación ENCOM, donde creó varios videojuegos trabajando horas extra, con el sueño de algún dia fundar su propia compañía de desarrollo de videojuegos. Pero cuando faltaba poco para terminar las demos con las cuales intentaría recaudar capital para fundar su empresa, todo su trabajo es robado por Dillinger, quien logró que Flynn sea despedido de la compañía. Dillinger presentó los videojuegos como su propio desarrollo, lo que le vale ser nombrado CEO de la compañía.

Lo que hace entonces es dejar el control de esta en manos de un programa que el mismo ha desarrollado, denominado MCP. Sin embargo, MCP comienza a mostrar signos de maldad y de excesivo control, lo que deriva en que varios empleados de ENCOM, amigos de Flynn, le pidan su ayuda. Flynn se “digitaliza” y es introducido en MCP por uno de los empleados, y allí comienzan sus peripecias para destruir al supersistema, lo que logra (no sin antes enfrentarse a los más diversos y variados enemigos).

La película es muy entretenida y te recomendamos realmente que la veas y, aunque en su momento tuvo buena recaudación, no fue un éxito inmediato. Pero, con que con el correr de los años, fue adquiriendo status de “película de culto”. En su momento no fue del todo comprendida y, de hecho, ni siquiera fue nominada en el rubro Efectos Especiales para los premios Oscar, ya que la Academia consideró que el uso de ordenadores no era “justo” y no podía ubicarla en esa categoría. ¡Cuanto han cambiado las cosas!

Después pasaron casi tres años hasta que, en 1985, llegó Commando. Su historia esta basada en el videojuego lanzado por Konami a fines de 1984. Nuevamente, hay que decir que la imaginación corrió (y mucho) en las mentes de Mark Lester, su director, y el guionista Jeph Loeb.

Loeb había sido siempre otro fanático de los videojuegos y, a la hora de comenzar a desarrollar una trama, ha admitido haberse basado en el videojuego homónimo. Lo que impactó a Loeb de Commando fue la gran jugabilidad y entretenimiento del mismo, pese a su nula trama: en el videojuego solo había que disparar todo el tiempo hacia todos lados, y contra todos. En círculos, hacia atrás, tirar granadas, disparar más, y así lograr avanzar lo que se pudiera. Ese frenesí de disparos volvió al juego un clásico, y a la hora de pensar en un protagonista para la película, la cosa se decidía entre pocos nombres: Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone y Chuck Norris.

La elección del hoy gobernador de California se debió a la gran popularidad que tenía tanto en EEUU como en Europa (recordemos que es nacido en Austria). Arnold hace el papel de John Matrix, un coronel retirado del ejército que vive alejado de todo junto con su hija, encarnada por una muy joven Alyssa Milano.

Ambos son secuestrados por un ex compañero de armas de Matrix, quien desea que este asesine a Arius, “el Presidente”. Aunque John no quiere hacerlo, no le queda remedio puesto que sino su hija será asesinada, y es aquí cuando comienza la acción. Lo que sigue es la mayor cantidad de muertes que debe haber registrado la pantalla, con Arnold disparando contra todo y contra todos, sin despeinarse ni preocuparse demasiado.

El film fue un éxito de crítica y taquilla, y aseguró el nombre de Arnold como uno de los grandes de la industria. Su particular sentido del humor, unido a su voz grave y con acento, hicieron de su participación en la película la clave del éxito.

Luego pasaron varios años hasta que, en 1993, Rocky Morton y Anabel Janckel llevaron Super Mario Bros. a la pantalla grande. El videojuego había sido un éxito tan grande durante tanto tiempo y se había vuelto un ícono de los videojuegos y de Nintendo, que todos descontaban un éxito total. Además se decidió contar con Bob Hoskins como Mario y John Leguizamo en el rol de Luigi, además de Dennis Hopper en el papel de King Koopa. Todo esto parecía asegurar la suerte del film, pero fracasó de manera rotunda.

La película tenía un tono algo oscuro, muy distinto al ambiente familiar que se percibe en el juego. Además no se respetaba la historia, ya que había variaciones, como por ejemplo el origen de King Koopa. Si has jugado a Super Mario Bros. sabrás que es un reptil, en lugar de un humanoide descendiente de un dinosaurio ¡?. Toad, el honguito, aparece como reptil, entonces ya la verdad no entendimos nada y lo que sentimos dentro del cine fue que la historia estaba cambiada. Además ¿por qué se usó el personaje de la princesa Daisy, menos importante en el juego que la princesa Peach?

Bueno, como verás los cambios fueron varios. Y aunque la película hubiera sido buena, la lección que quedó de esto (y que no siempre fue seguida por quienes luego llevaron otros videojuegos a pantalla) es que si se quiere tener la lealtad de los fans hay que respetar la historia.

En los años que siguieron fueron varios los juegos de acción que tuvieron su película. Double Dragon, un juego clásico de lucha de enorme éxito, fue convertido en 1994 en una muy mala película. Creyeron que con la participación de Robert Patrick (el robot de mercurio de Terminator 2, el malo) y de Alyssa Milano tendrián el éxito garantizado. Pero el film no tenía demasiada acción y la realidad es que ya nadie se acuerda de él. No vamos a comentartela porque es realmente para dormirse, y no queremos perder tu atención, así que si quieres puedes alquilarla o descargarla para verla. Tal vez a tí si te guste.

Al año siguiente, 1995, llegó Mortal Kombat con Christopher Lambert, que gozaba por aquellos años de gran popularidad gracias a su papel en Highlander, en el papel de Raiden. Como ves, siempre que se intentó pasar al cine algún videojuego se utilizó a algún actor de renombre que haga de imán. Aquí se respetó bastante el lineamiento del gran éxito de Midway, y la película puede catalogarse de buena.

Se repite el gran torneo mortal que en el juego se lleva a cabo en cada generación de luchadores, y los participantes son elegidos por Raiden. Cuando el primer día de batalla Art Lean muere a manos del campeón defensor Goro, tanto Sonya como Liu Kang y Johnny Cage sienten que el mundo se viene abajo. Pero su moral es mantenida en alto por Raiden, que logra devolverlos hechos unos verdaderos titanes.

Así Liu Kang derrota a Sub-Zero y Scorpion, y Johnny Cage da la gran sorpresa al enviar a Goro a los fondos de un precipicio. Pero cuando todo parecía encaminarse, Sonya es secuestrada por Shang Tsung, así que deben rescatarla.

Y lo logran gracias a la victoria de Liu Kang , pero hay poco tiempo para el festejo: cuando la película termina, y mientras ves los nombres de los protagonistas y todo lo habitual, se ve la entrada de un desafiante Shao Kan. Una curiosidad de la película fue que muestra el “amor” no consumado pero evidente entre Johnny Cage y Sonya.

Hasta aquí hemos visto los primeros cinco films basados en videojuegos, una tendencia que se aceleraría cada vez más en los tiempos que vendrían, en los que también se repitieron buenas, excelentes, y malas películas.

Para 2009 llegará la película de The Sims, además de Prince of Persia, y sin fecha establecida queda el proyecto de Peter Jackson, Bungie y Microsoft de llevar la trilogia de Halo al cine.

Los nombres son esperanzadores, pero como ya hemos muchas veces no basta con contratar a grandes estrellas para asegurarse el éxito. Lo que vale es respetar los lineamentos del juego, seguirlos para que los fanáticos se sientan felices y se vuelvan los primeros promotores de la película pero, a la vez mantener un guión atractivo, ágil y sin demasiadas complicaciones para que quienes no hayan jugado nunca puedan seguir la película sin problemas.

En 25 o 30 años la industria de los videojuegos ha crecido hasta generar números muy similares a los de la del cine, por lo que si se ha de llevar un juego a la pantalla conviene tener a los fanáticos contentos.

Escrito por editorwp_2544

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