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Race Driver: GRID

Debo confesarlo. No soy un fanático de los juegos de carrera. Es más, los odio casi tanto como los simuladores de vuelo. Pero desde un principio GRID me llamó la atención. Es difícil no notarlo, principalmente por sus espectaculares gráficos. Una vez sumergido en él resultó ser mucho más que solo una cara bonita. Acompáñanos mientras estrellamos más autos de los que podemos pagar en el nuevo juego de Codemaster.

Aunque en estos días se presente como solo GRID, este juego es parte de una serie de juegos de carrera llamada Race Driver (o TOCA en otras regiones). Esta serie de Codemaster viene entregándonos juegos de calidad desde 1997 con su primer juego titulado TOCA Touring Car Championship. ¡Sí, ese mismo!

La campaña para un solo jugador es bastante buena y desde un principio deja en claro que el jugador es la estrella del juego. Por ejemplo, en el inicio puedes poner tu nombre para que la locutora te salude cada vez que entras al juego. Al empezar el modo carrera, tu objetivo será llegar a una cierta suma de dinero para comprar tu primer automóvil. Esto se hace corriendo para otros equipos. Una vez que llegues a esa suma, tu manager comprará un auto (hubiese sido más interesante poder elegirlo) y así crearás tu equipo. A medida que aumentes tu reputación tendrás más sponsors y por ende más dinero para gastar en sexo, drogas y rock n’ roll. Claro que para esa parte habrá que esperar a que Codemaster saque la expansión. Hay diferentes competiciones de las que podrás formar parte y para estar en ella tendrás que comprarte diferentes autos. Aunque podrás mejorarlos, el sistema es muy básico y queda como algo muy decepcionante no poder mejorar el vehículo por partes, o agregarle cosas para diferenciarlo del resto.

El realismo en GRID es algo relativo. Sí, es cierto que no busca ser el juego más real del mundo al punto de ser un simulador. El ejemplo más claro es ver cómo puedes acomodarte a golpes en vez de chocar y morir de una manera horrendamente violenta (que también aceptamos). Pero a la vez, entre los gráficos sublimes y los efectos, hay una realidad innegable. Más de una vez (sobre todo en la cámara dentro del auto) te encontrarás cerrando los ojos ante un choque inevitable, o haciendo fuerza con los pies tratando de frenar, sabiendo que para frenar es necesario apretar un botón del mando. El mismo realismo se traslada también a la dificultad. La primera vez, intentar jugarlo sin estabilidad asistida es un claro suicidio. El auto bailará candombe y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Aún así, aunque intentes jugarlo con toda la ayuda posible no es fácil dominarlo en un principio. En nuestra experiencia, veníamos directamente de jugar al Flatout. Un juego donde te dan puntos por estrellarte contra otros autos. Al empezar con GRID lo primero que pensamos fue: “Pisamos el acelerador y no lo soltamos aunque el papa baje del cielo a decirnos lo contrario”. Está de más decir que eso resultó en muchas muertes virtuales. Tantas que podríamos haber poblado de viudas un continente. Pero una vez que entiendes de qué va la cosa, es muy entretenido y en ciertos casos adictivo. Lo que sí, cada auto tiene una manera diferente de controlarse y en GRID hay una gran cantidad.

Para hablar de los autos primero habría que mencionar la cantidad de disciplinas disponibles en GRID. La variedad es realmente amplia, podemos encontrar: GT2, GT1, derby de demolición, Drifting, Touring, Formula 3,  pruebas de prototipos, Muscle Car y Le Mans. Cada uno tiene sus diferentes autos, pistas y tipos de competición. Lo cual amplía en gran tamaño la rejugabilidad. Lo bueno es que al comenzar un modo carrera no estamos ligados a ninguna disciplina. Podemos correr en cualquiera siempre y cuando tengamos el auto para hacerlo, o si un equipo externo nos pide que lo hagamos con su auto.

Hay tres regiones en las que se puede competir y cada una tiene un medidor de reputación individual, además del global. Norteamérica, Europa y Japón. Una de las cosas que más resalta a la vista es la diferencia entre los circuitos de cada país o continente y el estilo de manejo. Mientras que en Europa predomina el estilo más tradicional, con pistas preparadas para correr, en Japón y los Estados Unidos se nota la influencia de las carreras callejeras.

Tal vez no sea necesario hablar de este aspecto, ya que por las imágenes se ve la calidad soberbia de los gráficos. Pero posiblemente haya que mencionar los pequeños detalles, como que el público se cubre cuando te estrellas contra una pared cercana. O que todos los tableros de los autos son muy diferentes unos de otros e increíblemente detallados. No hay nada que no tenga vida. Es decir, hasta la aguja más insignificante se mueve dependiendo lo que hagamos. Podemos mover la mirada del conductor y ver los detalles que conforman el auto. Además las manos del corredor hacen exactamente lo que nosotros hacemos, como cambiar de cambio o usar el freno de mano. También podemos ver los pies pisando el acelerador o el freno. Cuando lo vemos de afuera, GRID tiene una amplia variedad de efectos difíciles de individualizar, pero que suman a la experiencia de manera increíble. Cada vez que terminamos una carrera podemos ver la repetición y los ángulos empleados en esta son soberbios. La cámara tiembla cuando los autos pasan cerca y en muchas ocasiones no sabes si es un videojuego o si es una carrera real.

El sistema de choques es sin duda uno de los grandes logros de Codemaster. Aunque hay ciertos momentos en los que desconfías, porque por algunos golpes donde el vehículo tendría que partirse a la mitad no pasa nada, la mayor parte del tiempo es bastante acertado. Y la cantidad de cosas que se pueden romper es muy amplia. No solo se cae todo del auto, hasta quedar un pedazo de carrocería que va muy rápido, sino que las ruedas se pueden desviar, te puedes quedar en llantas, el motor se golpea, se caen las puertas, y muchas otras cosas más que pueden o no afectar la manera que el vehículo responde. Por ejemplo, en la primera carrera que ganamos el auto hacia un ruido bastante extraño. No sabemos bien qué era, pero sonaba a que algo estaba flojo. Lo cual generalmente no es un buen indicio.

Otro agregado interesante es la posibilidad de retroceder el tiempo cada vez que chocamos. Generalmente en los juegos hay un botón que hace que el auto vuelva a su posición mágicamente. En GRID tenemos una cantidad limitada de Flashbacks (la cantidad cambia dependiendo de la dificultad) que nos permite volver el tiempo atrás y elegir de dónde queremos seguir. Este agregado puede ser una decisión bastante arriesgada, ya que los puristas pueden quejarse, pero personalmente en NeoTeo la encontramos muy útil e innovadora. Además el hecho de tener que elegir en qué momento de la carrera seguir le agrega un toque estratégico.

El modo multijugador, aunque no ofrezca muchas opciones cumple su cometido. Se pueden jugar todos los modos que en el modo de un solo jugador, hasta los más largos, como Le Mans. Para aquellos que esperaban jugarlo en la misma PC o consola, hay malas noticias. GRID no soporta pantalla dividida, por ende la única manera de jugarlo es en línea. Por último el rendimiento es muy bueno, aún jugando la capacidad máxima de 12 corredores.

El juego lo probamos en su versión PC, pero con el controlador de Xbox 360. Microsoft tiene la delantera en esto, ya que en vez de tener botones, en la parte trasera tiene dos gatillos que son perfectos para acelerar y frenar. Por eso si tienes la posibilidad de usar uno de estos controles, hazlo. La experiencia es completamente diferente. Jugar GRID con teclado es algo que no recomendamos en absoluto.

Race Driver: GRID se encuentra disponible para PC a €49,00; Nintendo DS a €39,00 y Xbox 360 y PlayStation 3 a €66,95. Realmente no hay una razón lógica para no conseguir este juego. A menos que estés ahorrando para algún otro, o tengas una  extraña enfermedad que por estar a 5 kilómetros de un juego de carreras tu piel comienza a brotar margaritas. En ese caso es probable que por GRID valga la pena hacerse brotar margaritas. Además, huelen bien.

En definitivas, si te gustan los juegos de carrera este es el juego para ti. Está lleno de carreras emocionantes, gráficos espectaculares, con el realismo justo y necesario. En caso de que los juegos de carrera no sean lo tuyo, este también es el juego para ti. No solo se ve de maravilla, si no que manejar nunca fue tan atrapante como lo es en GRID. Más allá de que la curva de aprendizaje pueda parecer demasiado desafiante, ni te darás cuenta y ya estará bajando dos cambios, apretando un poco el freno de mano, acelerando y subiendo un cambio, como si nada.

Puntaje: 92%

Escrito por Tomás Garcia

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