Bochs: Emulador x86 de código abierto

Opciones como VirtualBox están cubriendo las necesidades de muchos usuarios a la hora de ejecutar sistemas operativos diferentes bajo un mismo hardware. Sin embargo, esos programas tienen cierto perfil de “reproductores”, con pocas opciones avanzadas. Aquellos que requieran emular elementos mucho más específicos en materia de procesadores, buses y puertos, deberían usar a Bochs, un emulador x86 de código abierto.

Virtualizar un sistema operativo es algo sencillo en estos días. Entornos como VirtualBox y VMWare prácticamente llevan de la mano al usuario, con asistentes muy pulidos que se encargan de realizar todo el trabajo pesado. De hecho, ni siquiera es necesario preocuparse por controladores externos, pero lo que se gana en facilidad suele perderse en versatilidad. En el caso de VirtualBox, el programa nos permite modificar el comportamiento de algunos puertos, principalmente COM y USB, además del chipset y el tipo de tarjeta de red. A diferencia de la virtualización, un entorno de emulación completo entrega más funciones, incluyendo el acceso a varios tipos de procesadores, la carga de BIOS alternativos, la modificación de parámetros del RTC, y la especificación del protocolo de comunicación en un teclado, entre otras cosas. Para los desarrolladores, nunca falta esa situación en la que un programa debe ejecutarse sobre hardware antiguo, y puede que no haya componentes disponibles para evaluarlo directamente sobre el metal. Ahí es cuando aparece Bochs.

Bochs

 

Su sitio oficial lo define como un emulador IA-32 multiplataforma de código abierto. IA-32 no es otra cosa más que la tercera generación de la arquitectura x86, implementada por primera vez en el histórico Intel 80386 a mediados de los ‘80. Si bien Bochs nos permite hacer cosas como ejecutar juegos viejos en una emulación estable, lo cierto es que esa sería una aplicación demasiado básica para sus capacidades. Bochs puede emular más de una docena de procesadores x86, desde el viejo Pentium MMX hasta los chips Arrandale de 2010, pasando por algunos clásicos ejemplares de AMD, como el K6-2 y el Athlon 64. Bochs trabaja con imágenes en el formato .img (o sea que debes tomarte el trabajo de crearlas), y si esperas un alto rendimiento, Bochs no puede ayudarte mucho. El objetivo es emular con precisión, y no hacer las cosas rápido.

La primera y tal vez única regla que todo potencial usuario debe aprender es que Bochs no es tan fácil de usar. La documentación oficial demanda paciencia, y existen muchos tutoriales en línea, pero si estás esperando una experiencia similar a VirtualBox o VMWare, lo recomendable es que sigas en esas plataformas. Incluso me atrevería a decir que Bochs no tiene al usuario final en mente. Su alto nivel de flexibilidad apunta a aquellos que deben ejecutar y depurar software bajo condiciones de hardware muy específicas. Ahora, si no tienes problemas en trabajar con múltiples imágenes creadas a mano (más allá de la asistencia que provee la utilidad integrada bximage), descubrirás que Bochs es mucho más poderoso que los virtualizadores de turno.

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