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Historia y análisis de Los Supersónicos: A 50 años de Los Supersónicos

Hace menos de 2 meses se cumplieron 50 años de la aparición de Los Supersónicos por primera vez en televisión y yo sentía que no me podía quedar callado al respecto. La caricatura futurista fue transmitida en blanco y negro por primera vez en 1962 y duró sólo 24 episodios, pero con un optimismo futurista como pocos, la serie volvió a ser revitalizada para que tres generaciones más pudieran ver el futuro soñado del American Way of Life, ahora a color. En este artículo recordamos los 50 años de Los Supersónicos y te contamos qué visión tenían del futuro y cómo es que esta sigue siendo un modelo a seguir para muchos entusiastas de un porvenir menos distópico del que estamos acostumbrados a escuchar.

Prólogo

Me siento engañado. Primero fueron mis abuelos y todos mis parientes adultos, que mientras yo miraba el cielo con 5 años y les decía que quería ser astrónomo y viajar a Próxima Centauri, ellos me decían que en el futuro, mi futuro, las naves espaciales nos sacarían de paseo por el sistema solar. Con la idea impregnada una vez mirando la televisión me topé con un dibujo animado en el que yo veía ese futuro, pero dibujado. Era el mismo dibujo animado con el que mis padres habían imaginado su futuro. ¿A mi sí se me cumpliría? Vivir en rascacielos privados, cenar astrohamburguesas, quitar los frisbees espaciales de mi hijo de arriba del techo de mi hogar aéreo usando un jetpack, llamar a mi mucama robótica y pedirle que alcance mi portafolio, que luego de presionar un botón se convertirá en la nave espacial con la cual iré hasta el trabajo. A quienes no teníamos acceso o edad suficiente para leer libros de ciencia ficción, Los Supersónicos nos dieron una de las primeras y tempranas oportunidades de imaginar una buena vida en el futuro, de una manera altamente optimista en términos de progreso y supervivencia de la especie. Luego crecimos y nos preguntamos “¿Dónde está mi jetpack”, mientras que nos educábamos con otras visiones alternativas sobre el futuro.

En honor a todo este crecimiento y maduración, a continuación hacemos una especie de antropología futurista y repasamos el origen, las características y tratamos de comprender por qué Los SuperSónicos fueron tan exitosos e impulsaron una visión del futuro significativa y que, desde nuestra perspectiva, esconde un mensaje que hay que descifrar para no caer en la simplicidad de decir que fue sólo una caricatura más. Sobre todo por lo que significó en su contexto histórico y en las siguientes generaciones.

La inspiración y el contexto

Si hay algo que es innegable en la creación de  Los Supersónicos es que su existencia está fuertemente asociada con la de Los Picapiedra, la serie que trasladaba el American Way of Life de los 50 a la prehistoria, donde todo lo moderno se hacía igual, pero a través de elementos y herramientas dignas de la edad de Piedra. Ante el éxito de esta serie, Hanna y Barbera decidieron realizar una mirada igual de optimista sobre el futuro en un contexto en el cual la Guerra Fría estaba en su esplendor y los miedos ante un futuro distópico por el avance de la Unión Soviética eran de consumo común en EEUU, que en 1957 se pegó el susto de su vida al atestiguar el lanzamiento del Sputnik soviético y comunista. Un documento llamado The Jetsons: The Official Cartoon Guide señala también al libro 1975: And the changes to Come de Anrnold B. Barach como una de las musas inspiradoras de la tecno-utopía de Los Supersónicos. Los deseos de la cultura del consumo de la pos guerra fueron retratados en un contexto de modernidad y libertad, 100 años más adelante en el tiempo.

El comienzo

La serie contiene 24 episodios originales que forman parte de la primera temporada que fue transmitida en prime time entre septiembre de 1962 y marzo de 1963 por ABC. Producida por los genios de la caricatura de siglo XIX y los responsables de los buenos tiempos de Cartoon Network y Nickelodeon, Joseph Barbera y William Hanna (cuando era niño, yo pensaba que Hanna Barbera era una sola persona, y mujer). La serie nace el 23 de Septiembre de 1962 a través de la cadena ABC en un blanco y negro que igualmente no limitaba imaginaciones ni sorpresas. El éxito fue arrollador, y luego de casi 20 años, se lanzó una versión moderna que contenía un total de dos temporadas, en total 51 episodios transmitidos entre septiembre de 1985 y noviembre de 1987. Esta vez a color; el motivo por el cual la serie no había tenido segunda temporada en los 60s.

El primer capítulo

En la presentación de la serie, la intro, tenemos el primer paneo de lo que se nos dice que es el año 2062, donde las familias viajan en naves voladoras que surcan los cielos, las instituciones escolares y comerciales se han mudado a las alturas sostenidas por postes extensos de dudosa resistencia, y la tecnología ha creado comodidades que los habitantes de un futuro Estados Unidos disfrutan con una sonrisa de oreja a oreja. Ver a Cometín bajando en un pod personal a su escuela desde la nave de su familia fue una de las primeras grandes imágenes  de la serie y luego de ello veíamos a Sónico llegar a su trabajo en el pod familiar y convertirlo en un maletín.

El primer capítulo de la serie trataba sobre Rosey (Robotina en castellano), la robótica mucama (por evitar eufemismos) de la familia Jetson (Supersónicos, en la versión en castellano). Titulado Rosey the Robot, el capítulo nos introduce a una sociedad capitalista futurista, consumista y a una familia de clase media que con optimismo vive sus días lidiando con distintos tipos de problemas cotidianos tratados en cualquier sitcom norteamericana de la historia:  travesuras del niño pequeño, histerias de la niña adolescente, mascotas especiales, vecinos molestos y la variedad epocal de una ama de casa que se lo gasta todo en el shopping  y el padre de familia que sufre todos estos embates  y también los de su siempre ofuscado jefe.

El primer indicio del contexto del dibujo es la búsqueda constante del confort a pesar de que los valores que imperaron siempre eran los de lealtad y amor hacia la familia. En el primer capítulo se da a través de la compra de Robotina, una sirvienta autómata que luego se convertiría en parte de la familia e incluso sería protagonista de muchos capítulos, cerrando escenas con comentarios graciosos y mostrando devoción por los niños y no tanta por Astro, la mascota de la familia. Otra imagen interesante de ese primer capítulo es ver a Ultra sentada en un sillón mirando un televisor plano colgado del techo que también sirve para hacer videollamadas, un recurso que ya había sido explorado en todo el cine y literatura de ciencia ficción del 30 en adelante.

Los personajes

Super Sónico (George Jetson):Era el clásico padre de familia de las sitcoms. Trabajaba en “Espacio-cohetes espaciales Espacio S.A.” (“Spacely Space Sprockets Inc.”) y sus jornadas laborales eran sólo de 3 horas. Sus intenciones siempre son buenas, pero la torpeza lo hace cometer errores que se convierten en la premisa del capítulo.

Ultra Sónico (Jane Jatson):Fanática de la moda y la tecnología para el hogar, esta ama de casa siempre busca el confort para la familia y para ella de una forma u otra, pero generalmente con la billetera de Super en la mano.

Cometín Sónico (Elroy Jetson): El más pequeño de los Supersónicos no hacía más que ir a la escuela y llegar a casa para hacer travesuras y jugar con Orbit o Astro, el perro parlante de la familia.

Lucero Sónico (Judy Jetson):Es la hija adolescente que estudia en la secundaria “Órbita” (“Orbit High School”) y tiene los típicos problemas de personalidad, amores y estética.

Robotina (Rosey):La ya presentada sirvienta autómata que la familia tiene en mucha estima.

Orbit (Orbitty):Otra mascota de cometín. Es un personaje alienígeno presentado en la serie de 1980 y expresa emociones cambiando de color.

Señor Jupiter (Cosmo G. Spacely): Jefe de Supersonico con mal temperamento y conocido por despedir a Super Sónico al menos 6 veces en toda la primera temporada con su clásico: “Sónico ¡Está despedido!”

Señor Cogswell (Spencer Cogswell): La nemesis de Super Sónico y del Sr. Júpiter, siempre tratando de robarles ideas para quedarse con su negocio.

R.U.D.I: El ordenador del trabajo de Super Sónico y su nombre responde a un acrónimo de Indexador Digital de Referencia Universal. Tiene una personalidad humana y es uno de los mejores amigos de Super.

El elenco de Los Supersónicos cumplía con todos los requisitos de una sitcom.

La tecnología y el mensaje

La tecnología que estaba presente en los Supersónicos era variada y en general carecía de explicaciones claras sobre su funcionamiento. Aquí podrán decir: Vamos, que no es Futurama y que era una caricatura. Y tendrán algo de razón, pero en vista de las fuentes que tenían, este trabajo podría haber sido más serio. Sin embargo, Hanna Y Barbera se las ingeniaron para mostrar inventos divertidos y en general ya conocidos para el ojo de la época, pero ahora centradamente objetivados en el punto de vista del confort, que los niños de la época consumieron con devoción. Uno de los ejemplos de acercamiento a la tecnología fueron algunas menciones visuales a la nanotecnología, como la de convertir objetos enormes en pequeñas valijas. También es de notar la presencia de pequeños aparatos portátiles, como las televisiones de mano. Las pantallas planas y la comunicación multimedia ya la mencionamos. Otros aparatos representan más bien a la exageración de la comodidad, como los sillones voladores reconfortantes saliendo de las cintas transportadoras y hasta llevando al usuario a su lugar de trabajo o hasta la “puerta” de su coche volador, estacionado entre otros cientos.

La sociedad el futuro podía dar una comodidad impresionante, y junto a las publicidades de los 50-70 en Estados Unidos, el mensaje era claro. El bienestar podía ser una característica posible del futuro, y si el despertador en forma de tostador que te expulsaba de la cama no era suficiente para que llegaras a tiempo a tu jornada laboral de 3 horas,  las cápsulas personales para desplazarse y las aeronaves hacían la diferencia en cuanto a ahorro de tiempo y esfuerzo. Incluso la gente no caminaba hacia su trabajo o dentro de los shoppings, pues había unas cintas que te transportaban de lado a lado. No había nada que temer si seguíamos el camino correcto: el futuro era bueno.

Kennedy en el poder, la guerra de Vietnam todavía sin  surgir y la búsqueda de respirar un aire de optimismo y progreso lograron que la visión del futuro de Los Supersónicos se convirtiera en un deseo nacional, en la proyección a futuro de la familia típica de clase media de los Estados Unidos (la que en general tenía acceso a los medios de comunicación y quien la protagonizaba). Un futuro en donde “apretar un botón” fuera la única preocupación se volvió un escape beneficioso en una época en donde la gente era regada con la idea de que el planeta podía desaparecer si alguien apretaba un botón. La generación baby boomer consiguió ver en este show, un estilo de vida por el cual abogar y defender.

Una de esas asperezas que vi siempre en Los Supersónicos es la casi inexistente interacción con la naturaleza, además del irrespeto absoluto por las condiciones climáticas que se dan a medida que nos separamos de la superficie terrestre. Si bien algunas imágenes llegaron a mostrar cumbres ve un verde casi artificial y el cielo de Ciudad Órbita siempre se veía celeste e impoluto, la poca interacción con la superficie de la Tierra se sintió como si esta no fuera habitable o hubiera dejado de ser útil salvo para establecer los postes gigantes que sostenían las estructuras edilicias de la Ciudad. Tal vez era el manto continental era el lugar en donde se ubicaban las centrales eléctricas y se llevaban adelante las tareas industriales y de los servicios que prodigaban la vida cómoda. Nunca lo sabremos con seguridad.

¿Qué dejó y por qué todavía importa?

Lo que dejó Los Supersónicos fue un modelo de vida y un proyecto de sociedad de consumo tecnológica futurista posible. Un punto de vista bien marcado en cuanto a cómo le podría ir a una sociedad caucásica, de clase media si los problemas cotidianos del presente se resolvieran con tecnología aunque el dinero sigue siendo la moneda de cambio. Los Supersónicos son hoy una mirada nostálgica sobre un futuro que no fue, aunque muchos crean y tengan la esperanza de que todavía hay posibilidades de llevarlo a cabo.

Escrito por Nico Varonas

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