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Análisis – Fat Princess

La primera vez que vimos Fat Princess, título exclusivo para PlayStation 3, quedamos maravillados por el arte y la jugabilidad de este juego multijugador. La idea de tener que darle de comer pasteles a una princesa, para que sea más difícil de cargar cuando el enemigo venga a rescatarla era encantadoramente ridícula y la cantidad de opciones y clases a nuestra disposición nos hicieron soñar con un juego multijugador verdaderamente adictivo. ¿Habrá cumplido las expectativas?

El concepto de Fat Princess es muy básico. Debes rescatar a tu princesa que se encuentra captiva en el calabozo enemigo. Pero de ahí en más, este título exclusivo para PlayStation 3 deja de ser básico y se convierte en una excelente experiencia para jugar con amigos. Eso sí, tal como en juegos como Left 4 Dead, jugar con desconocidos puede llegar a sacarle toda la gracia.

Fat Princess puede ser jugado de a uno, pero al instante se nota que no estuvo diseñado  para ese propósito. La inteligencia artificial es patética y no existe ningún tipo de estrategia. Por otro lado, además del modo principal, en donde debes rescatar a tu princesa, ofrece dos modos en donde el objetivo es combatir hasta la muerte, pero nuevamente, no es tan divertido como el modo principal y aburre antes de que te des cuenta. Aún así, el modo principal jugado en línea es una de las mejores experiencias que han salido para la PlayStation Network.

Aunque el objetivo principal es rescatar a la princesa, hay muchas cosas que complican la simple tarea. Para empezar, cada equipo puede darle de comer pasteles a la princesa, lo que hace que engorde y sea mucho más difícil de trasladar de un lado a otro. Para darle más variedad al asunto, tiene un sistema de clases muy intuitivo. Comienzas la partida como un simple aldeano, pero dependiendo del sombrero que te coloques ganarás diferentes habilidades. Los guerreros son lentos pero fuertes, los guardabosques pueden atacar a distancia, el cura puede curar aliados lastimados y el hechicero puede prender fuego a sus enemigos.

Las diferentes clases crean un juego bastante balanceado que da muchas posibilidades para jugar con diferentes estilos. Finalmente, tienes el trabajador, que aunque no es muy bueno en combate, puede talar árboles y romper rocas para recolectar materia prima y mejorar al resto de las clases. El problema comienza cuando las clases mejoran y el balanceo se va al demonio. Algunos personajes pueden volverse tan poderosos que como drenarles energía a los enemigos y congelar a todos los que te rodean, que finalmente termina perdiendo la gracia.

Más estrategia viene de la mano de todas las cosas que puedes construir en el campo de batalla. Algunas cosas son defensivas, como puertas para el castillo, las cuales el enemigo debe derribar, pero también hay muchas cosas ofensivas. El mejor ejemplo de este caso es la catapulta, que permite lanzar un aliado hacia el castillo enemigo y, en caso de haber apuntado correctamente, puede caer justo donde esta cautiva la princesa.

Otro problema viene a la hora de analizar los mapas, ya que mientras algunos tienen muchos pasadizos secretos y elementos que agregan un valor impredecible a las partidas, otros son más lineales y bastante aburridos en comparación. Otros, son demasiado grandes y la velocidad y frenetismo que hace tan divertido a Fat Princess se pierde en largos minutos de correteo de un lado a otro.

Gráficamente es verdaderamente precioso, pero a la vez muy violento. Aunque en un principio, el arte parece ser tomado directamente de un cuento para niños, la sangre de los enemigos mancha el suelo como si se hubiese volcado un tarro de pintura. También el concepto es bastante ridículo y hay elementos muy graciosos como un pócima que transforma a todos los jugadores en gallinas.

En definitiva, Fat Princess está en su salsa cuando juegas con amigos, en una partida bien organizada y utilizando los mejores mapas. Lamentablemente, también tiene muchos otros problemas con los que hay que lidiar que no le permiten alcanzar la grandeza que prometía cuando lo vimos por primera vez hace unos meses. Fat Princess se encuentra disponible de manera exclusiva para PlayStation 3, mediante la PlayStation Network.

Puntaje: 84%

Conclusión: Si puedes vivir con los problemas de balanceo, Fat Princess promete horas de diversión.

Escrito por Tomás Garcia

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