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Beijing 2008: El Videojuego Oficial

¡Ah!, la época de las Olimpiadas. Durante años los atletas entrenan día y noche para llegar a participar en esta histórica competencia y aquellos que no triunfen tendrán que esperar otros cuatro años para volver a intentarlo. SEGA por otro lado, decide no entrenar nada y ofrecernos el mismo juego todos los años, solo que con más lucecitas.

Por alguna razón, que a nosotros nos elude, SEGA no tiene ganas de pensar nuevas y divertidas maneras de ver los juegos basados en las Olimpiadas. Lo que nos deja a nosotros con los dedos rotos intentando ganar una carrera imposible. Si sacar al mercado un juego con los cinco aros olímpicos ya es dinero asegurado, ¿por qué no intentar hacer algo bueno para variar?

El problema mayor de Beijing 2008 son los controles. Todo el mundo habla de la próxima generación de consolas y SEGA aparentemente no se enteró. En las competencias de velocidad hay que presionar los botones como condenado y ni siquiera funcionan bien. En las carreras de bicicletas hay que girar los análogos como condenado y, de nuevo, no funcionan bien. Después hay otras disciplinas que veremos luego con más detalle en donde la mecánica de los controles es simplemente estúpida.

La campaña para un jugador nos pone en los pies de un líder de deportistas que deben clasificar a las Olimpiadas (una vez que pasemos la etapa clasificatoria jugaremos en la competencia). Por alguna razón, nuestros deportistas están completamente fuera  de estado y hay que mejorarlos a medida que ganen competencias. Lo cual nos resulta un poco extraño: creíamos que los deportistas ya habían entrenado antes de ir a las Olimpiadas o que estaban ahí por ser los mejores del mundo, pero tal vez estemos equivocados. A la vez, por cada día de clasificación hay metas que completar, como por ejemplo, clasificar en tres de las cinco disciplinas. En caso de que falles debes comenzar todo el día de nuevo, que como te puedes imaginar es "muy divertido". Y con divertido nos referimos a horrendamente aburrido y frustrante.

¿Alguna vez le echaste un vistazo a un controlador de Xbox o de Playstation? Tiene una gran cantidad de botones. Aparentemente los controles de la gente en Eurocom Entertainment (la compañía desarrolladora) tienen solo dos, porque son los dos que hay que utilizar para los once eventos que incluyen cualquier tipo de carrera. Exceptuando las carreras de bicicletas en donde hay que girar los analógicos durante cuatro minutos, que es la duración de una carrera. Nosotros nos preguntamos, mientras lo desarrollaban, ¿les pareció divertido? Porque realmente no lo es. No solo el problema está en que quemamos nuestras huellas digitales en el proceso, sino que es extremadamente difícil. No tenemos ningún problema con los juegos desafiantes, es más, nos gustan. Pero cuando se suma una pésima interfaz, con un juego imperdonable ante cualquier error, el resultado es sencillamente que son malas personas. Seguramente no nos quieren.

Pero la mala implementación no se queda allí. Éstos son una brisa comparado al resto. Tomemos por ejemplo la mayoría de los deportes gimnásticos. Probablemente una de las disciplinas más complejas en la competencia y una de las más impresionantes para ver. En Beijing 2008 todo esto se reduce a un simple juego de ritmo. Sí, apretar los colorcitos que se prenden y apagan. No solo no se siente para nada como el deporte real, sino que es repetitivo y aburrido. Además, todas las barras que hay que mirar desvían la atención de los movimientos del atleta, que irónicamente es una de las cosas mejor logradas.

Judo por otro lado es una de esas cosas que se ven pocas veces en la vida. Al iniciar por primera vez esta disciplina, el tutorial nos indica que probemos combinaciones con diferentes botones a ver qué funciona mejor. Casi parece que ni el juego mismo sabe cómo jugarse. Y como si eso fuera poco, el tutorial no explica las reglas básicas del deporte, así que en caso de que no sepas de qué va el judo, ten la Wikipedia a mano.

Pero el premio al más aburrido y frustrante de todos los deportes se lo lleva el remo. Kayak para ser más preciso. ¡No hay manera de poder controlar esa cosa! Es mejor ir a tomar un café y esperar a que la corriente magicamente lleve a tu botecito a la victoria.

Está bien, muchos podrán decir que los juegos basados en las Olimpiadas siempre fueron así. Siempre se basaron en apretar dos botones hasta perder la sensibilidad. Pero a la vez hay que pensar que eso estaba bien para los juegos de antaño. Grandes juegos que quedarán en nuestra memoria, como los de Konami. ¡Aquellos que solo tenían dos botones! Con toda esta “evolución”, y todo lo de la “próxima generación”, ¿no les parece que se podría reinventar el estilo.

Sin embargo, no todo es malo. Hay algunas disciplinas que sí se sienten un poco más naturales, como cualquier deporte de tiro. Eso no quiere decir que sea divertido, pero aunque sea los controles están bien implementados. Otro caso es equilibrio en los aros, que se juega usando los dos sticks analógicos. Otro podría ser levantamiento de pesas. Estos se sienten bastante bien, pero no son los más populares, o divertidos.

Ahora sí, si también debemos reconocerle algo es que el catálogo de disciplinas disponibles es posiblemente el más amplio hasta la fecha. Si practicas, o te interesa un deporte en particular, desde ping pong hasta esgrima, es muy probable que lo encuentres aquí, ya que tiene hasta 36 deportes diferentes. Lo que no te podemos garantizar es que lo vayas a disfrutar.

La premisa del juego dice lo siguiente “Gracias a la nueva generación de consolas, el juego promete ser la más entretenida experiencia olímpica con trabajados y realistas gráficos, que capturarán cada detalle en cada fracción de segundo, determinando así la diferencia entre ganar y perder.” Bueno, nos deja tranquilos que no haya mentiras ahí. Los gráficos sí se ven muy bien. Los atletas están muy detallados y sus animaciones son muy buenas. Los escenarios también están muy bien realizados. Todas las herramientas necesarias para las pruebas están presentes y suma mucho a la experiencia final. Lamentablemente no se nos ocurre qué otra cosa más que rescatar.

Por si alguien le interesa, Beijing 2008 tiene un modo multijugador (online y offline), donde podemos competir con amigos en todas las competencias que presenta el juego. También podemos elegir cuales jugar y cuáles no. Si hay algo que todavía no cambia con el tiempo es lo entretenido de jugar un juego como este con amigos. Principalmente para ver al resto fracasar una y  otra vez. Sin embargo, no podemos evitar sentir la necesidad de jugar un juego de Olimpiadas que sea agradable para compartir con amigos, más que una competencia para ver quién come menos arena en salto largo.

Nos resulta difícil creer que después de leer esto todavía alguien piense en gastar dinero. Pero en caso de que te sientas caritativo y quieras hacer una donación a SEGA, Beijing 2008 se encuentra disponible para PC a €26.95, PlayStation 3 a €59.95 y Xbox 360 a €61.90. Desde aquí te recomendamos no comprarlo, ni mirarlo siquiera. En caso de que lo compres, quémalo y libra al mundo de semejante horror.

Seamos sinceros, Beijing 2008 no es muy diferente a cualquier otro juego de Olimpiadas que ya haya salido. ¿Entonces porque es semejante fracaso? Bueno, principalmente porque ya no somos las mismas personas que antes, ni tenemos la misma tecnología de antes. Las cosas han cambiado. La tecnología no solo se aplica a mejorar los gráficos, sino también la jugabilidad. Es hora de dejar de apretar botones lo más rápido posible y encontrar otras maneras más entretenidas e innovadoras de representar este tipo de juegos. Tal como aquellos deportistas que no triunfan en las Olimpiadas, tendremos que esperar cuatro años más para ver si SEGA (o quien sea) cumple nuestro sueño de tener  un juego de las Olimpiadas que valga la pena comprar.

Puntuación: 24%

Escrito por Tomás Garcia

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