Menu
in

Buscando trajes para nadar como un tiburón

La tecnología se abre paso para mejorar múltiples deportes, y la natación no es la excepción. Faltando pocos días para el inicio de las Olimpíadas, la natación atraerá especial interés no sólo por el rendimiento de los atletas, sino también por la potencial influencia tecnológica en los resultados. Incluso se ha estado explorando la posibilidad de imitar a extraordinarios animales como los tiburones. Su piel áspera reduce la resistencia y aumenta el empuje, dos factores muy tentadores para quienes diseñan trajes de competición.

Si la intención es imitar a la naturaleza, los diseñadores e ingenieros dedicados a crear trajes que serán utilizados en competencias de natación de alto nivel, todavía tienen mucho para explorar. Eventualmente, el cuerpo humano llegará a un límite (con las Olimpíadas tan cerca, muchos creen que ese límite está más cerca de lo estimado), y puede que se le conceda a la tecnología un papel más importante del que ya tiene. Trajes que comprimen el cuerpo del nadador, entrenamiento localizado con cámaras subacuáticas, y hasta cuidadosas sesiones de afeitado (que les permiten “sentir” mejor al agua) son algunas de las cosas a las que recurren los nadadores para robar una milésima de segundo extra que podría colocar una medalla en sus cuellos.

George Lauder

Una de las cosas que se ha querido copiar es la superficie equivalente a la piel áspera de los tiburones. Esta propiedad les permite a estos fabulosas animales contar con una menor resistencia y un mayor empuje, por lo que parece un combo perfecto para quien desee mejorar sus tiempos en el agua. Sin embargo, los estudios realizados hasta este punto han revelado que el tipo de superficie en los trajes que fueron anunciados como “biomiméticos” no han tenido ninguna clase de influencia en el rendimiento de los nadadores humanos, sino que los efectos positivos provienen de otros factores. De acuerdo al profesor de ictiología George Lauder, la compresión que aplica el traje sobre el cuerpo del atleta ayuda a reducir la resistencia, pero también puede alterar la circulación sanguínea y mejorar la postura del nadador, que si bien lo ayudan a ser un poco más rápido, no tiene nada que ver con la superficie del traje.

La clave para entender mejor a la piel del tiburón y reproducir sus beneficios está en sus dentículos. Cada uno de ellos (en el orden de varios millones) crea una zona de baja presión a medida que el agua se mueve sobre la piel, por lo que en cierta forma el tiburón es “succionado” hacia delante cuando nada. Otro punto a destacar es que esta propiedad de los dentículos se manifiesta sólo cuando están sobre una membrana flexible, y no sobre una estructura sólida. Un brazo robótico, velocimetría por imágenes de partículas y cámaras de alta velocidad fueron necesarias para estudiar más de cerca las propiedades de la piel. El objetivo final parece ser llegar a la piel de tiburón artificial propiamente dicha, desde cambiar el tamaño de los dentículos y la distancia entre ellos hasta alterar su cantidad y orden. Con los estudios suficientes y un desarrollo avanzado de trajes, puede que en un futuro no muy lejano, los nadadores más rápidos del planeta finalmente “sean como tiburones”.

Escrito por Lisandro Pardo

Leave a Reply