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Los archivos Creepypasta de la SCP: SCP-323

«Cráneo de Wendigo»

Hambre. Una sensación poderosa, ¿no lo crees? Déjame hacerte una pregunta: ¿Alguna vez te has ido a dormir con hambre? No por voluntad propia, sino porque no tenías alternativa. La gente es muy… visceral al describirlo. Una presión, una mano que retuerce tu interior, la pérdida de calor en las manos, el cuerpo que se debilita. Ahora, imagínalo como una maldición, algo que nunca se puede saciar por completo. Sí, la Fundación tiene cosas así en contención, y si estás aquí… entonces deseas conocer su hambre.

Veamos… ah sí, SCP-323. La Fundación lo encontró en septiembre del ’97 dentro de la reserva Bittern Lake, en Saskatchewan. Una pequeña comunidad (bastante aislada, sin registros oficiales) se había encargado de propagar una historia falsa sobre un despiadado asesino serial para ocultar a los muertos. Varios residentes participaron de la conspiración, pero una vez que la Fundación obtuvo lo que quería de las entrevistas, no hizo más que repartir amnésicos y dejarlos libres.

A simple vista, SCP-323 tiene la forma de un cráneo de ciervo. 55 centímetros de largo, con astas muy grandes a ambos lados. Parece haber quedado expuesto a los elementos durante años. Marcas, rajaduras, su superficie blanca por el sol… todo está allí. La única pieza mayor ausente es la mandíbula, pero eso no es lo más importante. Verás, en la parte posterior del cráneo hay un hueco con medidas bastante precisas: 25 por 23 por 16 centímetros. Hay marcas de herramientas en su interior, o sea que alguien se tomó la molestia de hacerlo.


SCP-323 en una cámara de pruebas

El primer problema con SCP-323 es que puede moverse solo. Pequeños saltos, vibraciones… ha intentado escapar más de una vez. También responde a estímulos visuales, táctiles y acústicos. Y por alguna razón detesta a quienes hablen inglés y francés, a los que ataca abiertamente. Varios investigadores aquí creen que SCP-323 posee un nivel de sapiencia, pero quedan muchas dudas.

Aún más grave es el hecho de que SCP-323 ejerce cierta… influencia sobre quienes están cerca. La Fundación calcula un radio de 15 metros, y cuando los datos son tan precisos, bueno… digamos que hubo varios experimentos. Aquellos expuestos a SCP-323 por más de una hora comenzarán a desarrollar deseos e impulsos caníbales, brotes de violencia y problemas en su juicio. Al llegar a ese punto, tres cuartos de los afectados harán todo a su alcance para colocar sus cabezas en el agujero posterior de SCP-323, dejando sus bocas libres.

¿A qué me refiero con todo? A golpear sus cabezas contra el suelo y las paredes hasta alterar su forma, perder la consciencia, o morir por los impactos. Si un sujeto logra introducir su cabeza lo suficiente, la Fundación aplica la designación SCP-323-1, y en menos de diez minutos comenzará a transformarse. Es como… si se consumiera a sí mismo. Toda la grasa corporal, el vello y la pigmentación desaparecen. Sus falanges distales se rompen, le crecen nuevos dientes, y sus extremidades se vuelven negras, como devoradas por el frío extremo y la gangrena. Al mismo tiempo, SCP-323-1 es mucho más fuerte y resistente al dolor que un humano normal. La Fundación ha logrado neutralizar sus intentos de escape… pero un día la suerte podría terminarse.


68 74 74 70 73 3a 2f 2f 62 69 74 2e 6c 79 2f 33 34 33 43 53 61 34

¿La peor parte? SCP-323-1 necesita comer. Devorar. Los síntomas de inanición tardan entre 15 y 30 minutos en aparecer. Su metabolismo es un caos, y tratará de comerse a cualquiera que tenga cerca para saciar su apetito. Si no lo logra, responde con una reducción en sus movimientos, racionamiento del poco alimento disponible y… autocanibalismo. Como si eso fuera poco, SCP-323-1 sólo come carne humana. Aún si tiene otras opciones abundantes cerca, nos prefiere a nosotros. Por esta razón es que los miembros de esa comunidad aislada secuestraban y mataban gente: Había que… apaciguar a la criatura.

En noviembre de 2006, una instancia de SCP-323-1 trató de escapar a su contención. Mató a doce personas antes de que los agentes lograran capturarlo. Aquellos que siguieron su progreso lo escucharon hablar en extraños idiomas. Un análisis posterior determinó que eran expresiones en Ojibwa, Potawatomi y Cree. A pesar de las diferencias, todas sus expresiones van en la misma dirección: Hambre, comida, frío, calor, soledad.



El proceso de contención de la Fundación requiere una celda de hormigón de 17 por 17 por 3 metros. El cráneo ha sido colocado en el centro, y cubierto con un contenedor de cristal blindado de un metro cúbico. La única abertura de ese contenedor posee una cerradura electrónica, y un laminado unidireccional permite ver lo que sucede en su interior. Todos los ingresos tienen un límite de 45 minutos, reciben escolta armada, y nadie debe hablar en inglés o francés.

Es la única manera. SCP-323 no se va a detener, y la Fundación no considera útil saciar su apetito. Lo más probable es que se quede allí, esperando una oportunidad para probar carne otra vez.


CLASIFICACIÓN: EUCLID


Escrito por Lisandro Pardo

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