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Grafeno a partir de galletas (Universidad de Rice)

El grafeno ha llegado para quedarse. En varios laboratorios del mundo se está experimentando con este increíble material, que parece tener aplicaciones en campos tan diferentes como electrónica o la mecánica. Hace algunos años se necesitaba un equipo bastante complejo para producir grafeno, pero los científicos han mejorado los procesos necesarios para obtener esta molécula compuesta por átomos de carbono hasta el extremo de poder crear grafeno a partir de las típicas galletas que venden las niñas exploradoras. O al menos, eso es lo que han hecho en la Universidad de Rice. Si no nos crees, sigue leyendo.

Científicos de la Universidad de Rice, dirigidos por el químico James Tour, han publicado un artículo en la revista especializada  ACS Nano en el que explican como lograron producir grafeno a partir de un material que “abunda”: las galletas de las niñas exploradoras. El experimento, que suponemos busca simplemente demostrar que la ciencia no siempre tiene que ser complicada o aburrida, tuvo lugar como parte de una apuesta informal entre dos grupos de científicos, luego de que el año pasado uno de ellos anunciase que había creado grafeno a partir de azúcar. No es difícil imaginar a los científicos reunidos informalmente, bastante alocados luego de haber bebido una abundante cantidad de alguna bebida sin alcohol, diciendo “si ustedes lograron producir grafeno a partir de azúcar, nosotros lo haremos a partir de galletas!”. Y eso fue exactamente lo que hicieron.

Recordemos que a pesar de sus extraordinarias características, el grafeno no es otra cosa que una enorme molécula, de un átomo de espesor, compuesta de carbono. El carbono es uno de los materiales más abundantes, que forma parte tanto de la mina de un lápiz, de los diamantes,  de nosotros mismos y -por supuesto- de las “Girl Scout Cookies”. Los científicos de la Universidad de Rice diseñaron un proceso para poder obtener este material a partir del contenido de carbono que poseen -al igual que casi todo lo que comemos- las citadas galletas. El propio Tour recuerda que cuando un colega le comentó acerca de usar azúcar como fuente para la fabricación de grafeno, un miembro de su equipo sugirió que “sería posible hacerlo a partir de cualquier fuente de carbono. Por ejemplo, las galletas que venden las chicas de los grupos Scouts.” Y así fue como el grupo se puso a pensar seriamente en el problema.

Los estudiantes graduados Gedeng Ruan y Zhengzong Sun, junto a Tour, lograron convertir parte de una galleta en grafeno suficiente para cubrir una superficie equivalente a tres canchas de fútbol.  Zhengzong calcula que una caja de galletas completa puede proporcionar una cantidad de grafeno tan grande, que en el mercado podría venderse en 15 mil millones de dólares. Seguramente se trata de una exageración, pero quizás las niñas exploradoras deberían comenzar a considerar seriamente abandonar el negocio de las galletas y embarcarse en una sociedad comercial con Tour y sus colegas. Dejando las bromas de lado, las chicas aprendieron que un material, como el carbono, que es muy abundante en una de sus formas puede convertirse en algo muy valioso cuando se lo somete a un proceso que redistribuye los átomos que lo componen.

Escrito por Ariel Palazzesi

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